sábado, 5 de julio de 2014

Homilía del domingo XIV del tiempo ordinario, ciclo a

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO, ciclo a

LECTURA DE LA PROFECÍA DE ZACARÍAS 9, 9-10; SALMO 144;
                                                                                                                                  LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS 8, 9. 11-13;
                                                                                              LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 11, 25-30

            Cristo nos ofrece hoy una palabra que va mucho más allá de ser un consejo. Se acerca a cada uno de los presentes, y hablándonos al corazón nos plantea la siguiente invitación: «Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón». Dicho con otras palabras: Ya es hora de dejarnos mover totalmente por los impulsos del Espíritu Santo.
       ¡SED MANSOS! El Espíritu Santo nos ofrece las VIRTUDES y los DONES y FRUTOS. El Obispo, don José Ignacio Munilla, cuando explica esto pone esta imagen que es muy esclarecedora. No es lo mismo mover una barca con los remos -con todo el sacrificio y esfuerzo que esto supone-, que dejarse desplazar con  el viento con las velas hinchadas. Las VIRTUDES nos ayudan a vivir el estilo de la vida de Jesucristo pero al modo humano, «dando a los remos»; pero ahora bien, ese 'remero' que está ahí 'sudando la gota gorda' está siendo constantemente asistido por la gracia. Y el hombre, a su vez, debe de participar plenamente acogiendo y colaborando con esa gracia 'que le viene de lo alto'. Participa de la vida divina pero al modo humano, colaborando sin reservas y 'poniendo en juego' todas esas capacidades que la persona tiene que desarrollar. Es como aquel padre de familia que, con grandes penurias económicas llegan a final de mes, y compra a su hijo un caballete de pinturas tan completo como costoso. Lo único que espera el padre es que su hijo 'saque el máximo de partido' poniendo las capacidades artísticas y creativa en juego. Lo mismo nos sucede con las cosas de Dios.
            Sin embargo los DONES y FRUTOS del Espíritu Santo mueven al hombre de otra manera. Es esa embarcación que se mueve gracias al viento que infla la vela y la empuja. Ahora bien, toda virtud supone un esfuerzo, 'dando brazadas con los remos'. Por ejemplo, la virtud de la fe cuesta y mucho. El que procura, lucha y se esfuerza por ser fiel a la virtud de la fe, tiene que hacer que hacer frente a muchas tentaciones contra la fe, tiene que luchar contra la idolatría, tentaciones de materialismo, de sensualismo, tentaciones de incredulidad. El cristiano que vive la virtud de la fe tiene grandes batallas. San Pablo es muy realista, no nos engaña  y sabe de las importantes luchas que tienen que afrontar los que desean ser fieles a Jesucristo. Nos escribe diciéndonos: «Vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros». Además San Pablo tiene esta experiencia 'del remero', de tomar con firmeza los remos y colaborado plenamente con ayuda de la gracia divina ir avanzando en la vida cristiana; es bien conocedor de este importante esfuerzo: «Pues si vivís según la carne, vais a la muerte; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis». Pero cuando el Señor da el don de entendimiento sucede que la fe se vive sin esa batalla interior, da la impresión de que la fe fuera connatural, es que el Espíritu Santo sopla llenando plenamente de aire las velas de la embarcación. Por ejemplo, no es lo mismo rezar bajo el influjo de la virtud, donde uno se distrae de la oración, uno va y vuelve, hace largos discursos, se esfuerza por no distraerse, se cansa y la oración se hace laboriosa, donde uno piensa voy a pedir al Señor esto, voy a pedir al Señor lo otro, o sea 'cuesta arriba'; que rezar bajo el influjo del don donde la oración fluye y haciendo lo posible para 'no estorbar'. El Evangelio nos habla que el Señor nos va a asistir con sus virtudes, también nos dice que el Señor nos va a asistir con sus dones. De hecho siempre lo ha hecho y nos seguirá asistiendo.

No hay comentarios: