jueves, 14 de abril de 2022

Homilía del Jueves Santo 2022

 


Jueves Santo 2022

            Hoy es Jueves Santo. Nosotros los cristianos tenemos una dificultad que debemos de superar: Estamos acostumbrados a ver las cosas ya sea desde la barrera hasta las gradas más altas, pero evitamos el ruedo, es decir, donde se cuecen los acontecimientos fundamentales, donde los toros salen bravíos por la puerta de los toriles. Luego ¿qué es la Semana Santa para aquellos que la viven desde la barrera hasta las gradas más altas?, no será de ser más que un momento de encuentro emotivo ante los pasos procesionales, un asistir a los cultos y un reunirse con los familiares durante estos días. Y yo os lanzo una cuestión: Esto que estamos celebrando, que es la muerte y resurrección de Cristo, que es lo más importante de nuestra fe y en dónde se juega toda nuestra salvación ¿genera en mí un dinamismo de conversión, de tener sed del Dios vivo, de romper con mis planes para seguir los planes que Dios tiene para mí? Aparte de lo emotivo que puedan tener estos días ¿sientes que Cristo te llama a que entregues toda tu vida por amor a tus hermanos? ¿Te das cuenta si de algún modo Cristo tiene algún tipo de influencia en tu vida? ¿Estás satisfecho con tu vida, con tu familia, con tu trabajo, con tus relaciones personales, familiares, laborales, sociales y eclesiales? Porque si te encuentras satisfecho de lo que eras y de cómo vives es porque aún no te has planteado ni la posibilidad de iniciar un proceso de conversión y te encontrarás muy cómodo en las gradas más altas de esa plaza taurina. Pero te recuerdo, que tu salvación está en juego.

            Pero si optas por estar en el ruedo, donde se cuece estos acontecimientos salvíficos de Jesucristo, todo va cambiando. Nos sucederá como esos pasatiempos de los periódicos donde nos retan a que encontremos las siete diferencias entre dos dibujos muy semejantes o que nos plantean que descubramos los errores en las imágenes para superar los acertijos/retos visuales. Al estar al lado de Cristo, Cristo te pone en la verdad para que descubras cómo tu pecado te está condicionando/perjudicando en todas las facetas de tu vida y tú ni te has percatado de ello, porque el Demonio te ha domesticado con sus constantes mentiras. Por ejemplo, durante esta cuaresma ¿qué grado de generosidad has tenido a la hora de dar limosnas, a la hora ayunar y de hacer oración –sobre todo por tus enemigos? Esta cuaresma ¿te ha servido para amar de corazón a tu esposo o esposa, perdonándole aunque sepas de antemano que la otra persona no tiene la razón? ¿O te has estado moviendo esta cuaresma en un ambiente de confort, de comodidad, sin complicarte la existencia? Porque si has estado viviendo durante estos cuarenta días sin complicarte la vida, se podría entender que ni te planteases estar ahora mismo en el ruedo de la plaza taurina.

            Hoy Cristo nos regala tres dones, totalmente necesarios para nosotros, la institución del Orden Sacerdotal, la institución de la Eucaristía y el mandamiento del Amor fraterno. Y si has vivido estos cuarenta días de preparación para la Pascua con intensidad te estarás dando cuenta que tienes a Jesucristo como tu principal aliado contra tu propio pecado, y que amando sin reservas a los demás es como descubrirás la Vida que sólo Dios te puede conceder.

 

14 de abril de 2022

viernes, 1 de abril de 2022