martes, 15 de mayo de 2012

Homilía para una Primera Comunión

PRIMERA COMUNIÓN DE MARÍA, ZAIDA Y MARIO

María, Zaida y Mario hoy es un día especial para vosotros. Hoy vas a acoger, por vez primera, a Jesucristo. Jesús es vuestro regalo, el gran regalo. Jesús se os entrega en comida, bajo las especies del pan y del vino. Daos cuenta que ¡comemos a Jesús!. Realmente esto ¡es muy fuerte!, ¡comemos a Jesús! O sea, el Hijo de Dios, el que está sentado a la derecha del Padre en la Gloria eterna, que estuvo entre nosotros hace más de dos mil años, que le mataron en una cruz, que resucitó y se apareció a sus discípulos y apóstoles y luego regreso al Cielo y se ha quedado entre nosotros en los sacramentos…. ¡Pues ahora le vais a comer!.

Y nosotros ¿por que comemos?…. (Porque si no comemos nos moriríamos, porque lo necesitamos para seguir viviendo…).

Y ese alimento que comemos (una sopa de cocido, unos macarrones, unos filetes de ternera o un buen chorizo…) ¿nos aportan energía?¿sacamos fuerza de estos alimentos?.... nuestro cuerpo digiere estos alimentos y nos aportan energía y nuestro aparato digestivo entra en acción haciendo que dichos alimentos sean sustancias asimilables para nuestro organismo.

¿Habéis oído vosotros la campaña del ESTIRÓN que está haciendo una cadena de televisión? Con una música bien pegadiza…. Eso del ESTIRÓN. Pues hoy Jesús se os da en alimento para que tengáis UN ESTIRÓN ESPIRITUAL. Cada vez que comulgamos estamos en el Cielo, porque estamos con Jesús. Cuando comulgamos permitimos al Señor que su gracia divina fortalezca a nuestra alma y pegue el ESTIRÓN ESPIRITUAL…. porque ¿vosotros queréis seguir creciendo en la amistad con Jesús? ¿Queréis que vuestra alma PEGUE EL ESTIRÓN y así pueda estar más cerca de Dios?.... seguro que sí.

Para pegar el estirón espiritual tenéis que tener, siempre muy cerca, en vuestro pecho, a Jesús. Y para que recordéis que tenéis que tener muy cerca de Jesús las catequistas os van a imponer unas cruces para que las llevéis con vosotros y recordéis que sois muy valiosos para Dios.

Antes hemos hablado del aparato digestivo….y ahora nos metemos con otro aparato el aparato circulatorio…. ¡que no se trata de carreteras ni de guardias de tráfico! sino de arterias, venas y capilares y cosas por el estilo. Vamos a ver ¿nuestra sangre se queda quieta en las venas?¿tenemos la sangre paralizada o se está moviendo constantemente? (se mueve constantemente). Otra pregunta: ¿Qué es lo que mueve a la sangre?¿que es lo que hace que la sangre esté en movimiento? (los latidos del corazón)….

Pues el corazón de la vida espiritual es el SAGRARIO y en concreto LA EUCARISTÍA. Seguro que si os acercáis al Sagrario oís como palpita el corazón de Cristo.

Pues bien, Mario, Zaida y María… vamos a emplear la imaginación ¡que vosotros de esto tenéis mucho! Vamos a imaginar que la sangre representa la vida de gracia, la amistad con Jesús, el trato frecuente y fluido con Jesucristo. Pues bien… la sangre es enriquecida por el OXÍGENO y el flujo sanguíneo se preocupa de distribuir el oxígeno por todo el cuerpo. Y para tomar el oxígeno empleamos los pulmones…. ¡Respiramos! Pues bien ¿Cómo oxigenamos nosotros la vida espiritual? (la oxigenamos rezando y leyendo la Palabra de Dios). Por eso las catequistas os van a entregar un Nuevo Testamento para que oxigenéis vuestra sangre espiritual.

Pero…. Pero…. ¿vosotros sois siempre buenas?¿no os enfadáis?¿sois tan angelicales como ahora parecéis?...me parece que no…. O sea que se peca. Y eso del pecado sería como el colesterol que atascan las arterias…. O sea que el pecado nos dificulta el trato con el Señor…. Y es preciso que esta sangre espiritual, que es el trato con el Señor, que es la vida de gracia, se purifique…. es entonces cuando entre al escena…. ¿Qué órgano de nuestro cuerpo limpia, filtra la sangre y quita las impurezas? (los riñones). Sabéis que si la sangre no se limpia, no se filtra en los riñones terminaríamos envenenados y moriríamos. Por eso hay a la gente que no le funcionan los riñones tienen que ir al hospital día sí y día no para hacerse una cosa llamada diálisis… que es conectarse a una máquina para que haga el trabajo que no pueden hacer sus propios riñones. Pues bien…. en la sangre espiritual nos encontramos muchas impurezas, desechos y cosas malas que son el pecado…. Y tenemos que filtrar y purificar esta sangre espiritual que es la amistad con Jesús. ¿cómo purificamos nuestra alma? (en el sacramento de la confesión)….porque no podemos permitir que nuestra alma se muera envenenada por el pecado….sino que tiene que estar viva y coleando.

Por último ¿sabéis cual va a ser el gran parecido que vais a tener dentro de poco, cuando comulguéis, con la Virgen? Que ella fue sagrario del Señor, que tuvo dentro de Ella al Hijo de Dios, y vosotros, cuando comulguéis, os convertiréis en sagrarios de Dios. Ese es el gran parecido entre la Virgen y vosotros.

Paradojas de nuestro tiempo...