sábado, 7 de noviembre de 2026

Interactivo — Homilía del Domingo XXXII del Tiempo Ordinario, Ciclo A | Mt 25, 1-13

 

Homilía del Domingo XXXII del Tiempo Ordinario, Ciclo A | Mt 25, 1-13

¿Qué significa realmente estar preparados para el encuentro con Cristo? En la parábola de las diez vírgenes (Mt 25,1-13), todas esperan al esposo, todas llevan lámparas y todas terminan quedándose dormidas. La diferencia aparece en algo aparentemente pequeño: unas han llevado aceite y otras no. Jesús no nos invita así a vivir angustiados ante el futuro, sino a preguntarnos qué mantiene encendida nuestra fe mientras avanza la vida. La Palabra de Dios ilumina el camino, pero necesita ser escuchada y acogida una y otra vez hasta convertirse en criterio para nuestras decisiones. Y hay algo que nadie puede hacer por nosotros: responder personalmente al Señor. Velar significa vivir hoy de manera que sepamos reconocer a Cristo, que ya viene a nuestro encuentro, y estemos preparados para recibirlo cuando llegue el encuentro definitivo.   

Homilía del Domingo XXXII del Tiempo Ordinario, ciclo a

Mt 25, 1-13 —«llevaron aceite en recipientes junto con sus lámparas».

Audio Breve | Homilía del Domingo XXXII del Tiempo Ordinario, ciclo a | Mt 25, 1-13

 Hay cosas que otros pueden hacer por nosotros; creer, en cambio, no es una de ellas. Podemos recibir la fe de una familia, ser acompañados por una comunidad, escuchar la Palabra y dejarnos sostener por la oración de otros. Pero llega un momento en que cada persona debe responder personalmente a Dios.

Este audio profundiza en una afirmación esencial de la vida cristiana: la fe es personal e intransferible. No porque se viva en soledad —la fe cristiana es también profundamente eclesial—, sino porque nadie puede sustituir nuestra libertad ni realizar en nuestro lugar esa entrega confiada a Dios.

La imagen evangélica de las diez vírgenes y sus lámparas (Mt 25,1-13) ayuda a comprenderlo con especial fuerza. Hay un aceite que no puede simplemente prestarse en el último momento: una relación con Dios cultivada, una esperanza mantenida viva, una fe que se ha ido haciendo propia a lo largo del camino.

Una reflexión sobre fe cristiana, libertad, relación personal con Dios, esperanza, vigilancia y parábola de las diez vírgenes que nos coloca ante una cuestión decisiva: podemos recibir muchísimo de quienes nos rodean, pero nadie puede encontrarse con Dios por nosotros. 


miércoles, 4 de noviembre de 2026

Venite ad me — Audio/Comentario al Estudio de la introducción y del capítulo I (nn. 1-23) de las Consideraciones del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, de 22 de octubre de 2026.

 ¿Cómo se transmite la fe cuando los caminos que durante generaciones parecían funcionar ya no producen los mismos frutos? Venite ad me, el documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe sobre la transmisión de la fe en el cambio de época, obliga a comenzar por una cuestión anterior a los métodos: ¿qué significa realmente llevar a una persona al encuentro con Jesucristo?

Este audio profundiza en la Introducción y el primer capítulo del documento y muestra una clave decisiva para comprender su propuesta. Evangelizar no consiste simplemente en comunicar verdades religiosas a alguien que las desconoce. Cristo mismo sale al encuentro de hombres y mujeres concretos, entra en su historia, escucha sus búsquedas y heridas y les hace experimentar una vida nueva. Por eso, la transmisión de la fe comienza por el encuentro con Cristo y por el anuncio que despierta la fe, antes de desplegarse en un itinerario más amplio de formación y maduración cristiana.

Una reflexión sobre Venite ad me, transmisión de la fe, evangelización, kerygma, encuentro con Cristo y cambio de época que plantea una cuestión muy actual: quizá el gran desafío no consista simplemente en encontrar mejores técnicas para hablar de Dios, sino en preguntarnos cómo puede una persona concreta llegar hoy a descubrir que Cristo se acerca también a su propia vida.

📖 Para profundizar en el documento: puedes leer el estudio completo de la Introducción y del capítulo I de Venite ad me en Derecho Canónico Práctico:
https://derechocanonicopractico.blogspot.com/2026/11/venite-ad-me-estudio-de-la-introduccion.html

🧭 Y si quieres trabajar sus ideas de forma más pedagógica y activa, puedes acceder al interactivo preparado para profundizar en el contenido del documento:
https://derechocanonicopractico.blogspot.com/2026/11/interactivo-venite-ad-me-estudio-de-la.html

Audio/Comentario al Estudio de la introducción y del capítulo I (nn. 1-23) de las Consideraciones del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, de 22 de octubre de 2026.

domingo, 1 de noviembre de 2026

Interactivo - Homilía | Solemnidad de Todos los Santos —Domingo

 


Capilla Argaray · Solemnidad de Todos los Santos

Las bienaventuranzas: ¿qué significa acertar en la vida?

Homilía | Solemnidad de Todos los Santos —Domingo

¿De quién querríamos recibir, al final de nuestra vida, la felicitación por haber acertado? En la solemnidad de Todos los Santos, Jesús nos invita a subir con él al monte para revisar aquello que solemos llamar éxito, bienestar y felicidad. Las bienaventuranzas (Mt 5,1-12a) no glorifican la miseria, la resignación o el sufrimiento, sino que revelan una manera nueva de vivir: compartir en lugar de acumular, afrontar el mal sin reproducir su violencia, dejarnos conmover por el dolor ajeno, buscar la justicia de Dios, practicar la misericordia y construir una paz que haga posible la dignidad de todos. Los santos son la prueba de que este camino puede recorrerse. Ellos escucharon a Cristo en el monte y después bajaron a la llanura de su propia historia para vivir como él. Quizá la santidad consista precisamente en eso: aprender a acertar con la vida aprendiendo a vivir como Jesús.

Solemnidad de Todos los Santos —Domingo

Mt 5, 1-12a —«subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos»

Homilía Breve de Todos los Santos | Mt 22, 34-40

 Todos queremos ser felices, pero no todos los caminos que prometen felicidad conducen realmente a ella. En la solemnidad de Todos los Santos, Jesús nos hace subir con él al monte para escuchar las bienaventuranzas (Mt 5,1-12a) y descubrir qué significa, a los ojos de Dios, haber acertado con la propia vida. Frente a una cultura que identifica fácilmente la felicidad con el éxito, el dinero, el reconocimiento o la comodidad, Cristo llama bienaventurados a quienes viven con un corazón pobre, buscan la justicia, practican la misericordia, trabajan por la paz y permanecen fieles incluso cuando hacerlo cuesta. Los santos no fueron personas a quienes todo les salió bien: fueron hombres y mujeres que, en medio de dificultades muy concretas, aprendieron a vivir según el Evangelio y descubrieron que merecía la pena seguir a Cristo. Por eso hoy no solo los admiramos: dejamos que nos enseñen qué camino conduce de verdad a una vida lograda. 

Homilía breve —Solemnidad de Todos los Santos —Domingo

Mt 5, 1-12a —«subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos»

viernes, 30 de octubre de 2026

Retiro - Audio breve - El Señor camina en medio de sus siete Iglesias | Libro del Apocalipsis

 ¿Qué puede decir el Apocalipsis a quien cada día acompaña la fragilidad, la enfermedad, la dependencia y la ancianidad? Mucho más de lo que solemos imaginar. En las cartas a las siete Iglesias (Ap 2–3), Cristo resucitado se dirige a comunidades reales: conoce su entrega y su cansancio, aquello que permanece vivo y aquello que corre el peligro de apagarse.

Leídas desde la experiencia del cuidado, estas cartas adquieren una sorprendente actualidad. Éfeso pregunta por el amor primero; Esmirna enseña a permanecer en la prueba; Pérgamo invita a no acostumbrarse a lo que desfigura el Evangelio; Tiatira recuerda que no basta hacer mucho si se pierde el discernimiento; Sardes obliga a distinguir entre apariencia y vida verdadera; Filadelfia descubre la fecundidad de la pequeñez; y Laodicea enfrenta el peligro de la tibieza.

Este audio propone recorrer las siete Iglesias del Apocalipsis dejando que cada una ilumine situaciones muy concretas de quienes viven la vocación de acompañar y cuidar a los ancianos: la rutina, el desgaste, la fidelidad escondida, la paciencia, la fragilidad propia y ajena, la necesidad de volver a la fuente y la alegría de descubrir que Cristo conoce desde dentro una entrega que muchas veces nadie ve.

No se trata simplemente de preguntarnos qué les dijo el Resucitado a aquellas siete comunidades del siglo I, sino de atrevernos a escuchar una pregunta mucho más cercana: ¿qué Iglesia se parece hoy más a mi corazón y qué palabra de Cristo necesito escuchar para seguir cuidando sin que se apague el amor?

Retiro audio para las Hermanitas de los Ancianos Desamparados 30.10.2026      

El Señor camina en medio de sus siete Iglesias | Libro del Apocalipsis