miércoles, 22 de julio de 2026

Funeral de Graci

 

Funeral de mi tía María Engracia García Gutiérrez (Graci)

02.10.2023 Paredes de Nava

 

            Mi tía Graci ha tenido la capacidad de hacerme sonreír en medio de este dolor. ¿Por qué os digo esto? Porque ayer celebramos a Santa Teresa del Niño Jesús, la cual con su ‘Camino de infancia espiritual’, se acercó a Dios con humildad y sencillez, con esa alegría de servir a Dios y hoy es el día de los Santos Ángeles Custodios, y me estoy imaginando, conociendo como conocía a mi tía, que les estará diciendo hoy: ‘Venga, vamos, a volar para subirme para arriba que me están esperando’.

 

            Es cierto que esto no resta el dolor de su pérdida así como  por la angustia de no poder de nuevo besarla, abrazarla, decirla ‘te quiero’, de disfrutar de su presencia, de decirla ‘gracias por tantas cosas que me has hecho de un modo tan desinteresado y por las infinitas dosis de cariño y de ternura que tú me has dado y que en mi persona has regalado’. Pero el Señor Jesús nos dice que ‘esto no es una despedida, sino un ‘hasta luego’.

 

            Lucio, Cipriano e Higinio, esta es la segunda hermana que ha sido llamada ante la presencia de Dios; primero Teodora y luego Graci, y antes vuestro padre Lucio y mi abuela, vuestra madre, Engracia, y mi tío y padrino de bautismo, Pedro. Es cierto que la enfermedad y las limitaciones de la edad ‘van haciendo mella’ en la salud y que constatamos las limitaciones propias, e incluso a veces pensamos que lo que no queremos que ocurra termine por suceder. Sin embargo hay algo que nunca podrá ser borrado: la impronta, el sello potente de amor que ha quedado marcado a fuego en nuestras almas. Somos lo que somos porque otros amándonos, del modo de cómo nos han amado, nos han hecho llegar la ternura de Dios.

 

            Olga y Rosana, es evidente la abundante riqueza de amor y de ternura que habéis heredado de vuestra madre Graci y de vuestro padre Lucio. Vuestros padres nos han querido mucho a todos. Yo siempre que he ido a vuestra casa de Guardo me he sentido acogido y cuidado. Recuerdo a vuestro padre sentado en aquel butacón charlando conmigo y a vuestra madre con ese rostro alegre por tenerme en su casa. Tengo en mi mente perfectamente todos los rincones de la casa de mi abuela Engracia y de cómo mi tía Graci ayudaba a su madre aportando ese calor humano tan necesario en la vida de las personas. Recuerdo a vuestra madre rodeada de amigas pasando muy buenos momentos. Recordad que Dios nos revela su rostro amoroso en las personas en medio de lo cotidiano.

 

Olga y Rosana, recordad que todo el amor, toda la dedicación, toda la preocupación que habéis demostrado con vuestra madre tiene un potente eco en la eternidad y una abundante gratificación en el cielo; porque amando y respetando a vuestros padres habéis cumplido como hijas. Y esto Dios lo tiene en cuenta porque comportándoos como buenas hijas habéis dado un ejemplo edificante a todos. Cuando hacemos el bien a los demás, cuando somos agradecidos y nos preocupamos por los otros, no solamente nos ayudamos a nosotros mismos, sino que también educamos en el amor a aquellas personas que Dios nos ha encargado en la tarea de educar.

 

            Uno de los misterios mejor guardados era su edad. De hecho no aparece en la esquela. No sé como lo hacía pero cada año que cumplía, disminuía en edad: Pero eso formaba parte de ese torbellino de vida que la caracterizaba. Era una de las tantas características que Dios había concedido a mi tía, la alegría. Ella tuvo momentos muy duros en su vida y en los que se tuvo que ausentar por algún tiempo, de su patria por motivos de trabajo, pero siempre mantuvo vivas sus raíces paredeñas, de tal modo que ha deseado que su cuerpo descanse en esta tierra de Paredes de Nava.

 

            Estoy seguro que su querida Virgen de Carejas la llevará de la mano para que, en la gloria del Padre Eterno, se pueda reunir de nuevo con sus padres, su hermana, su esposo, con mi tío Pedro y con todos aquellos familiares difuntos los cuales ha tenido siempre en su recuerdo y en corazón. La ventaja que van a tener todos ellos ahora es que van a poder disfrutar su ‘torbellino de alegría’ allá en el Cielo.

            Dale Señor el descanso eterno… y brille para ella la luz eterna.

 

 

 

Roberto García Villumbrales

02.10.2023

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