¿Es posible reconocer a Jesús como Mesías y, sin embargo, resistirse al camino que Él propone? En esta homilía sobre Mateo 16,21-27, Pedro pasa de confesar «Tú eres el Mesías» a intentar convencer a Jesús de que abandone el camino de la entrega, el rechazo y la cruz. Su reacción descubre un conflicto que también puede habitar en nosotros: creer en Cristo y, al mismo tiempo, querer que Cristo encaje en nuestros criterios de éxito, seguridad y realización personal. Por eso Jesús le dice: «Ponte detrás de mí, Satanás»: no lo expulsa, sino que lo devuelve al lugar del discípulo que necesita aprender a seguir. Desde ahí adquieren su verdadero sentido negarse a uno mismo, tomar la cruz y perder la vida para encontrarla: no buscar el sufrimiento, sino dejar que Jesús transforme nuestra manera de comprender qué significa ganar, vivir y amar.
Homilía del Domingo XXII del Tiempo Ordinario, Ciclo A
Mt 16, 21-27
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