sábado, 19 de diciembre de 2009

¿Interesará a alguien?

Nos encontramos ya muy avanzados en el tiempo del Adviento. En el virginal seno de Nuestra Madre, la Virgen Santa María se está gestando el Hijo de Dios. Ahora, Santa María, es el primer sagrario; El templo de los templos del Espíritu Santo. En el seno virginal de una hija de Sión va ha nacer el Mesías, el Señor.

Aún escuchamos los ecos de Juan el Bautista que exhortaba al pueblo a preparar los caminos al Señor. Sin embargo, yo estoy seguro, que muchos de vosotros, no sabéis cómo llenar de contenido esta expresión del Bautista: PREPARAD LOS CAMINOS AL SEÑOR. Yo voy a intentar ofreceros unas pistas.

En primer lugar porque os encontráis con una seria dificultad. Estamos inmersos en una cultura en la que todo es igual de válido. Cualquier interpretación y su contraria se ofrecen como igualmente válidas. No tiene sentido plantearse la pregunta sobre la verdad. Aquí, en esta sociedad, únicamente interesa la interpretaciones, o sea, el me apetece, el nos gusta…Es el mismo estribillo del grupo Jarabe de Palo: “Depende, ¿de qué depende?, de según como se mire todo depende”.

Aquí se tiene un serio peligro, porque ¿para qué nos sirve una brújula si la aguja que debería indicar el norte no para de dar vueltas y más vueltas?. Si no existe la realidad sino únicamente interpretaciones estamos perdidos. Sin embargo, Dios, movido por su gran amor hacia los hombres, nos entrega a su único Hijo para que, poniendo nuestros ojos en Él, avancemos hacia el Norte y nuestra vida tenga un norte, un sentido, una ilusión inagotable.

Jesucristo desea que le tengamos en cuenta; que contemos con Él. Contando con Él podremos dar un sentido a nuestros actos y asumirlos. Cristo desea que nos eduquemos en responsabilidad y no seamos como robots que son movidos por el piloto automático de los placeres efímeros y por la ley del mínimo esfuerzo.

¿Por qué Dios se toma tan en serio nuestra vida?. Porque nos quiere. Dios sabe que los actos que realicemos en la vida tienen consecuencias. La persona guarda en su mente y en su corazón el recuerdo de lo vivido, a veces, escondido en lo más profundo de su ser, protegido por defensas inconscientes, pero real de igual manera. Este es el drama de tantos jóvenes envejecidos, desgastados por experiencias superficiales, y el abuso del alcohol, de las drogas y de “los rollitos” son heridas que desgastan y que generan serias rupturas afectivas.
Cuando éramos pequeños empleábamos la goma de borrar, que funcionaba fácilmente cuando escribíamos con lápiz en el cuaderno recién estrenado. Pero el niño crece, pasa de curso, madura y el profesor le invita a algo más difícil: ¡escribir con bolígrafo!. Escribir con bolígrafo es más arriesgado. Si te equivocas, el trabajo se multiplica. Tienes que repetir la hoja entera o embadurnarla de tipes. Es verdad que existen bolígrafos que se pueden borrar con la goma y buenos tipes que apenas embadurnan el papel… es verdad. Pero resulta que esa goma que trae el bolígrafo o ese tipes no se puede trasladar a la vida. No se puede borrar todas aquellas experiencias que nos han pasado en la vida. Los actos en la vida tienen consecuencias.

Cuando Dios entra en la vida de las personas genera vida, regenera desde dentro. Son experiencias sanadoras, que repueblan gozo y vida. Siempre nos trae buenas noticias. El ángel del Señor dio una buena noticia a Manoj, de la tribu de Dan comunicándole que su esposa estéril iba a tener un hijo cuyo nombre sería Sansón. En el evangelio nos encontramos como el arcángel San Gabriel comunica a Zacarías que su esposa Isabel, anciana y estéril iba a concebir un hijo cuyo nombre será Juan. Dios trata a las personas con grandísimo respeto y con altas dosis de cariño. Los encuentros que Dios tiene con estos dos matrimonios son muy dichosos.

Dios se toma muy en serio al hombre. Sabe que las personas existen para ser respetadas y amadas. Las personas no son objetos. Muchos de vosotros me podríais decir que no tratáis a nadie como objetos. Sin embargo yo oigo cosas como estas: “Me voy a enrollar con esa tía que está buenísima durante la noche vieja”. Se pasa de entretenerse con los juguetes a enrollarse con chicos y chicas los fines de semana. Los objetos están para ser usados, las personas existen para ser respetadas y amadas. Esa es su dignidad. Dios nos respeta y nos ama.

Si queremos preparar los caminos al Señor que viene, es hora que empecemos a darnos cuenta que no todo vale, que es fundamental contar con Cristo, que todo lo que hacemos en la vida tiene consecuencias y que las personas existen para ser respetadas y amadas.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Y después ¿qué?. El síndrome posaborto (SPA)


Pasadas las vacaciones estivales no tardaremos mucho en volver a retomar el debate sobre la reforma de la Ley del Aborto. Uno tiene la sensación de que se banaliza en exceso todo lo concerniente a esta ley. Ya se dijo en números anteriores como se había huido de un debate amplio y profundo sobre el tema, como estaba sesgada la famosa comisión de expertos y como se había impedido la escucha y participación de los científicos del “Manifiesto de Madrid”.

Se les llena la boca a nuestros políticos y a ciertos grupos sociales cuando hablan de la ley como una necesidad para la defensa y libertad de la mujer. Pero y después ¿qué? La sociedad científica, ante la evidencia de una variedad de trastornos, comienza a admitir la existencia de secuelas tras abortos voluntarios. E incluso, en declaraciones recientes de feministas, Paternidad Planificada – que como sabemos es el mayor proveedor de abortos de los EE.UU. – ha confirmado la incidencia del síndrome postraumático tras el aborto; y diversas organizaciones abortistas han confeccionado sus propios programas para responder a esta necesidad real y utilizan ejercicios “bioenergéticos” y de grupo, como los que emplea el movimiento de la Nueva Era.

En 1973 se publicó un artículo en el Journal de la Asociación Médica Nacional de EE.UU. que afirmaba “hay que alertar a los médicos sobre la necesidad de un seguimiento de todas las pacientes que abortan”.

Ya entonces se preveía que se podían presentar secuelas orgánicas o psicopatológicas por la IVE (interrupción voluntaria del embarazo). Fue en el año 1973 cuando Norma Mc Corvey bajo el seudónimo de Jane Roe logró que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, legalizara el aborto, con la ayuda de jóvenes abogados. Treinta años después, es ella misma, la feminista Norma Mc Corvey, quien se ha embarcado de nuevo en una batalla legal para revertir la histórica sentencia del Supremo. Desde hace aproximadamente una década se ha convertido en una activista pro-vida y actúa como protagonista de una ofensiva ahora en contra del aborto. Su
argumento es que las interrupciones voluntarias del embarazo suponen más daños físicos y psicológicos que beneficios para la mujer.

Su querella presentada ante los tribunales federales de Dallas, ha sido avalada por 4.500 páginas en que evidencia estos daños y centenares de testimonios de mujeres que abortaron y ahora lo lamentan.

Uno de los estudios recientes, de agosto del 2000, realizado por un equipo de investigadores dirigidos por la Dra. Brenda Mayor y publicado en la revista Archives of General Psychiatry, señala un total de 500.000 mujeres con SPA entre los 40 millones que se practicaron el aborto en EE.UU. desde 1972.

Consecuencias psicopatológicas más frecuentes que acontecen en la mujer tras un aborto provocado. 1

Todo aborto es un acontecimiento traumático para la mujer y como tal origina una serie de secuelas – psicopatológicas – que se han agrupado en el denominado síndrome post-aborto (SPA)2.

El aborto tiene consecuencias graves en las dimensiones biológica, psicológica y espiritual de la mujer o de toda aquella persona que haya colaborado en un aborto que no está exenta de sufrir el SPA. Hay un proceso de dolor con muchos síntomas, que la mayoría de las veces enmascara un SPA. Entre los síntomas que se dan: baja autoestima, angustia, depresión, ideas de suicidio, aislamiento emocional, evitación de recuerdos, sentimiento de letargo, culpabilidad y vergüenza. Se ve también ira contra todas las personas involucradas, trastornos del sueño (pesadillas, sueños recurrentes). Se pueden iniciar problemas con el alcohol, drogas y fármacos.

Como se sabe, es un cuadro muy discutido, pero cada vez más aceptado por la comunidad científica dada la evidencia de secuelas que produce. Los autores que más han estudiado este SPA son: Speckhard Rue 1992; Ney Wickett 1993; Cassa-dei 1996, que describen una serie de síntomas señalando como más frecuentes:

 Trastornos emocionales o afectivos.
 Los cuadros depresivos.
 Sentimiento grande de culpa.

1 Gómez Lavín, C. Congreso Cáceres “Mujer y realidad del aborto”. marzo 2007
2 Gómez Lavín, C. y Zapata, R.: Categorización diagnóstica del síndrome post-aborto. Actas
Esp. Psiquiatría 2005-(4): 265-272

Desde esta realidad, el COF de Palencia en colaboración con el obispado de la ciudad organizó el pasado mes de julio un seminario sobre “El síndrome postaborto” (SPA). Al curso, que fue impartido por Dña. Emilia Ros Berrueco, psicóloga clínica, asistieron 37 profesionales: médicos, enfermeros, psicólogos, orientadores y terapeutas de familia, sacerdotes y personal relacionado con los Centros de Orientación Familiar, entre ellos dos profesionales del COF de Alcalá. En él se debatió sobre el SPA y se dieron las técnicas adecuadas para su abordaje, que necesariamente pasan por una intervención psicológica (trastornos emocionales y afectivos, síntomas depresivos y ansiosos etc.) y por una sanación espiritual (reconciliación consigo misma, con los demás y con Dios para curar los intensos sentimientos de culpa y remordimiento y satisfacer así los deseos tan grandes de reparación). Desde la experiencia de muchos profesionales se ha comprobado que la sanación pasa necesariamente por abordar el SPA desde esta doble dimensión.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Why?

Carta abierta a una profesora de secundaria...

Carta abierta a una profesora de secundaria…

Hace poco una compañera me comentó indignada que una profesora en su instituto de secundaria se dedicó a repartir condones entre sus alumnos. Decía que era para no contraer el virus del Sida y para no quedarse embarazada, como si el estar embarazada fuese una enfermedad. Esta educadora escogió estos dos motivos pero no fue sincera con ella misma. Detrás hay otros motivos reales que ni ella misma es capaz de afrontar empobreciéndose y esparciendo la semilla de su pobreza a los demás.

Señora educadora, ¿por qué les pides a tus alumnos algo que evolutivamente no están preparados?. Cuando el lenguaje corporal no va unido al afecto y al corazón se rompe. Si yo desgajo el lenguaje del cuerpo y del corazón ¿cómo me encuentro a mí mismo?.

El chico y la chica tienen corazón e inteligencia, así como el deseo de amar y de ser amado. La sexualidad o es un abrazo lleno de ternura que te desea lo mejor en la vida o es algo que te daña, una tragedia. El acto conyugal no es un gesto entre otros gestos. El cuerpo es parte de la persona y lo que haces hoy con tu cuerpo te configura la persona. Señora profesora, ¿cómo explicar a los adolescentes y jóvenes que el amor y el placer van unidos?. Es que resulta que la sexualidad no es como tocar el piano. Usted plantea el placer sin amor. Sin embargo, usted omite a sus alumnos que el placer sin amor es algo de una ínfima calidad. Los gestos deben de tener contenido, ya que la búsqueda del placer en sí mismo es una cáscara vacía.

Usted ha repartido condones como se reparten octavillas de propaganda. Las personas queremos perder cosas que no valoramos. Sin embargo las cosas que tenemos en gran estima no las queremos perder. La virginidad es la persona entera que se convierte en regalo para otra persona; no regalo cosas, se regala la persona. La virginidad es ese chico o chica que se convierte en regalo, de tal modo que la virginidad no se ha de perder, se ha de regalar. Si uno la entrega a la persona oportuna en el momento adecuado cumples el objetivo de la virginidad.

La vida no es una viñeta que puedes escribir con lápiz y borrar con la goma. La Iglesia invita a vivir la verdad del lenguaje del cuerpo. Si repartes condones en clase das un mensaje muy claro: Ha llegado el tiempo de usarlo y se les da una imposición para usarlos. Amiga: este pueblo desea algo que sea puro y verdadero.


Roberto García Villumbrales

jueves, 29 de enero de 2009

Ante una nueva situación...

Este blog que tiene ahora ante la pantalla de su ordenador tenía una razón de ser: Ser un espacio de formación y de compartir para y entre los que formaban parte de la Residencia Universitaria ARGARAY, ubicada en la ciudad de Pamplona. La Residencia Universitaria este año no existe. Su andadura llegó a su fin.
Este blog seguirá viendo la luz pero tendrá una orientación nueva ya que los destinatarios son distintos. Se seguirá llamando CAPILLA ARGARAY, pero no se editará desde ARGARAY, sino desde Palencia.
Gracias por vuestra atención y dedicación.

sábado, 25 de octubre de 2008

Curar enfermos, pero sin eliminar a nadie

Curar enfermos, pero sin eliminar a nadie
Autor: Mons. José Ignacio Munilla Aguirre


Con el título de “Curar enfermos, pero sin eliminar a nadie”, la Secretaría de la Conferencia Episcopal Española hizo pública el viernes 17 de octubre, una Nota aclaratoria sobre los aspectos morales implicados en el nacimiento del llamado primer "bebé medicamento". La frase final del comunicado episcopal delimitaba claramente las cosas: “Con estas aclaraciones no se juzga la conciencia ni las intenciones de nadie. Se trata de recordar los principios éticos objetivos que tutelan la dignidad de todo ser humano”. Sin embargo, como suele suceder en estos casos, las descalificaciones gratuitas contra la Iglesia no se hicieron esperar. Hemos escuchado acusaciones tan faltas de fundamento como injustas, llegando en el colmo del atrevimiento, a afirmarse que “la Iglesia no tiene humanidad ni caridad” (sic).
Sin embargo, significativamente, se ha silenciado el hecho de que el presidente de la Comisión Deontológica del Consejo General del Colegio de Médicos, Rogelio Altisent, lejos de festejar el éxito del primer “bebé medicamento” producido en España, haya afirmado lo siguiente: "Dejar por el camino los embriones que no han sido utilizados no es un tema neutro para la ética médica".

El fin no justifica los medios

El principal argumento moral por el que la Iglesia rechaza estas prácticas es el reconocimiento de la dignidad inviolable de la vida humana, independientemente de la fase en la que se encuentre. Un embrión humano no puede ser utilizado para un fin que no sea su propio bien. Así se afirma en la citada Nota: “Se ha puesto el énfasis en la feliz noticia del nacimiento de un niño y en la posibilidad de la curación de la enfermedad de su hermano. Expresada así, la noticia supone un motivo de alegría para todos. Sin embargo, se ha silenciado el hecho dramático de la eliminación de los embriones enfermos y eventualmente de aquellos que, estando sanos, no eran compatibles genéticamente”.
Una vez ignorado o rechazado el principio moral que sostiene que el fin no justifica los medios, la suerte del ser humano es ya incierta… Todo depende de que formemos parte del colectivo de los seres humanos “destinatarios” o “beneficiarios”, o de que nos toque engrosar el número de los “utilizados” o “sacrificados”.

La vida humana se “desarrolla”, no se “construye”

Está claro que en este debate, una de las cuestiones fundamentales es la del inicio de la vida humana. De hecho, algunas de las críticas dirigidas contra la Iglesia se han formulado acusándola de equiparar el valor de los embriones al de la vida de un niño. Pues bien, ¿cuándo comienza la vida humana: en la concepción, en el parto, al cuarto mes del embarazo…?
Sabemos de sobra que esta pregunta ha sido respondida de forma contundente por la Embriología, que es una rama científica de la Biología: la vida humana comienza en el preciso instante de la concepción. Sin embargo, puede ocurrir que determinadas formas erróneas de “imaginarnos” la realidad, nos impidan extraer las consecuencias lógicas de esta afirmación. Algo así parece ocurrir con el candidato republicano a la presidencia norteamericana, John McCain, quien afirma que la vida comienza en la concepción, pero, sin embargo, acepta la experimentación con embriones humanos (¿?). Una pista para entender estas contradicciones podría ser la siguiente: ¿Cómo nos imaginamos el proceso de gestación de la vida, como una construcción o como un desarrollo?
En un artículo publicado por Joseph Koterski S.J. (“Construction, Development, and Revelpment”, Life and Learning XV, 2006), el autor desarrolla una interesante descripción del pensamiento contemporáneo, para explicar nuestras resistencias a aceptar algo tan obvio como es el respeto a la vida humana, independientemente de la fase en la que se encuentre.
Tal vez nos imaginamos que en el proceso de la gestación en el seno materno, la vida humana está en construcción, como ocurre en la fabricación en cadena de un vehículo. ¿En qué momento podemos considerar que el coche comienza a serlo? ¿En el momento en que le colocan el motor? ¿Cuando adquiere ya un determinado aspecto exterior? ¿En el momento en que sea capaz de ponerse en funcionamiento? Lo que es indudable, es que nadie llamaría “coche” al resultado de la primera fase de la cadena, cuando simplemente se hayan unido los primeros hierros y tuercas.
Sin embargo, la vida humana no se “construye” a partir de la concepción, sino que simplemente se “desarrolla”. No existe un constructor exterior que añada piezas a ese embrión. El principio vital del ser humano está ahí desde el comienzo, en su código genético, y no necesita sino tiempo y condiciones adecuadas para desarrollarse. El ser humano no será “construido”, sino que “ya es”. ¡Sólo hay que “dejarle ser”!

La lógica del deseo

Nuestra cultura postmoderna arrastra un déficit muy notorio de racionalidad. Es frecuente que nuestras acciones se realicen a impulsos de la emotividad, sin que los principios morales objetivos tengan influjo determinante en nuestras decisiones. La lógica implacable del deseo se aplica tanto al aborto –para rechazar la vida no deseada-, como a la producción artificial de embriones en el laboratorio.
En el caso del “bebé medicamento”, la lógica del deseo tiene un matiz especial de tipo utilitarista. Así lo denuncia la Nota de la CEE: “Por su parte, el hermano que finalmente ha nacido ha sido escogido por ser el más útil para una posible curación. Se ha conculcado de esta manera su derecho a ser amado como un fin en sí mismo y a no ser tratado como medio instrumental de utilidad técnica”.
Una vez más, “la Iglesia desea prestar su voz a aquellos que no la tienen y a los que han sido privados del derecho fundamental a la vida”. La alternativa científica al “bebé medicamento”, acorde con la ética, es la potenciación en España de los actuales bancos de sangre de cordón umbilical, de forma que tenga la suficientemente oferta como para posibilitar la consecución de donantes compatibles. Y es que… “ciencia” y “conciencia”, se necesitan mutuamente.

jueves, 23 de octubre de 2008

Histórico respaldo de Francia a la personalidad jurídica del feto

a la personalidad jurídica del feto


Carla Sarabia/Sonsoles Calavera. Los franceses que pierdan a su hijo en un aborto podrán inscribirlo en el Registro Civil e incluirlo en el libro de familia. La medida supone un apoyo para las 5.000 parejas que pierden cada año un bebé por aborto natural y un avance hacia el reconocimiento jurídico del embrión. Los fetos sin vida, independientemente del periodo de gestación, tendrán un reconocimiento civil, gracias a los dos decretos publicados en el Boletín Oficial del Estado francés, firmados por el primer ministro, François Fillon, y la ministra de Justicia, Rachida Dati. Mediante esta medida se permitirá a las familias en esa situación de "disponer de una mención simbólica de ese niño", como "un nombre de pila" que quede recogido en el registro y en el libro de familia, donde se le tratará como "hijo sin vida" y se indicará la fecha y el lugar del aborto. Los padres tendrán derecho a un "tratamiento funerario decente", según ha señalado la ministra de Sanidad francesa, Roselyne Bachelot. "Se permitirá a las mujeres que hayan abortado disponer de una mención para su hijo", algo que "aporta una solución pragmática y humana a estas situaciones de dolor familiar", ha señalado Rachida Dati, la ministra de Justicia francesa, actualmente embarazada.
En febrero de 2008 el Tribunal Supremo francés había estimado que era posible, si los padres lo solicitaban, inscribir a sus hijos nacidos muertos en el Registro Civil, independientemente del peso y del estado de gestación. Los dos decretos recientemente publicados refuerzan, por tanto, este gran avance jurídico.

El primer decreto (n°2008-800) señala que un certificado médico que constate el aborto permitirá al oficial del Registro Civil hacer constar este nacimiento del niño sin vida. El segundo (n°2008-798) otorga a los padres no casados que sufran un aborto la posibilidad de solicitar el libro de familia y de precisar las informaciones sobre las condiciones del aborto.Se trata de una inscripción simbólica, pero que otorgará derechos importantes a los hijos y a los padres, que tendrán la posibilidad de organizar el entierro del bebé. Hasta ahora, los niños nacidos sin vida de menos de 22 semanas eran incinerados, como residuos sanitarios o restos de operaciones humanas.Una lamentable situación que había sido denunciada, desde hacía varios años, por las familias y organizaciones francesas que han vivido esta tragedia. Algunas asociaciones familiares y de ginecólogos, como la Alianza por los Derechos de la Vida, que lucha contra el aborto, señala que estos decretos contribuyen a evolucionar en la búsqueda científica al reconocer "la humanidad del feto" y reclaman ir más allá en el aspecto legal de la defensa de los niños.
Polémico debate
La medida inquieta, sin embargo, a las organizaciones feministas, que temen que la iniciativa perjudique el falso 'derecho' al aborto, al otorgar a través de esta medida un estatus jurídico al feto. Pero los decretos no afectan a la regulación del aborto, que está legalizado en Francia hasta las 12 semanas. Además la píldora del día después se distribuye gratuitamente a menores en las farmacias, sin receta médica, en caso de urgencia, e incluso la pueden dispensar las enfermeras escolares. Pero desde la decisión tomada en febrero por el Tribunal Supremo, el debate entre las feministas y los grupos pro vida ha sido intenso. Varias organizaciones han acusado a los grupos feministas de falta de sensibilidad ante el sufrimiento de las familias afectadas por la muerte de sus hijos.
Según señalan los principales diarios franceses como Le Figaro, el derecho de inscribir a los niños nacidos muertos en el Registro Civil plantea la cuestión de considerar a un feto como un ser vivo desde el momento de su concepción. Jean Goyard, presidente de Derecho a Nacer, una asociación que persigue la personalidad jurídica del embrión, ha asegurado que estos decretos suponen "un paso adelante en la correcta dirección". Según él, "es absurdo negar el estatus de niño a un feto nacido muerto mientras el Derecho civil lo reconoce en numerosas ocasiones, sobre todo en temas de herencias".Para el vicepresidente de la Asociación Familiar Católica en Francia, Jean-Marie Andres, "la medida muestra una evolución real de la mentalidad de los franceses, que poco a poco se dan cuenta de que lo que acontece antes del nacimiento es más que un fenómeno fisiológico". Como explicó a ALBA, "es muy interesante, por ejemplo, ver en la prensa francesa que realmente las enfermeras, y las familias que han sido consultadas sobre estas situaciones nunca hablan del feto, sino del bebé". Considera que lo más importante ahora es que los franceses se den cuenta de que realmente la vida desde la concepción es una realidad. Y para ello, destaca que las ecografías y los exámenes prenatales son muy importantes. "Un aspecto positivo es que se sabe que, a pesar de las insistentes campañas de anticoncepción del Gobierno, el aborto no ha disminuido y los franceses siguen considerando el aborto un problema y no un progreso social", añade. Asegura además que la valoración de la medida por parte de la opinión pública es buena en general: "Para la mayoría es simplemente admitir que pasó algo importante, que merece reconocimiento. Se ve como algo positivo porque es humano", afirma. Y cuenta además que los psicólogos han desempeñado un papel significativo en este reconocimiento histórico: "Los psicólogos dicen que cuando los padres han perdido un hijo antes del nacimiento, hay realmente un trauma que hay que exteriorizar, para que el fenómeno del duelo pueda vivirse normalmente. Estos profesionales se han dado cuenta en Francia de lo traumático que es y han intervenido para que ellos puedan considerar, afrontar gracias a esta medida, la realidad de lo que ha pasado". Por su parte, Mónica López Barahona, directora general académica del Centro de Estudios Biosanitarios, valora muy positivamente esta medida como "reconocimiento de lo que es el feto: una persona humana desde el momento de la concepción". Destaca a ALBA que "ahora que en España pretenden tratar al concebido no nacido como un material biológico o como parte de la madre y no como una persona, sería deseable que Francia fuera modelo a seguir". La directora del máster de bioética de la Universidad Rey Juan Carlos califica de "lamentable que la argumentación jurídica no se sustente en el dato objetivo de la ciencia -ya que desde el punto de vista científico el comienzo de la vida en el momento de la concepción es incontestable-, y que estemos sujetos a las ideologías de cada color, a regímenes políticos, y que cada país dé un valor diferente a la vida humana".
(Publicado en 'Alba', n. 193, 5 al 11 de septiembre de 2008).