jueves, 1 de septiembre de 2011

Persecución anticatólica: la otra cara de las JMJ

PERSECUCIÓN ANTICATÓLICA: LA OTRA CARA DE LAS JMJ

Es la otra cara de la Jornada Mundial de la Juventud: el odio a la religión manifestado por algunos. Dos jóvenes sevillanos cuentan en ALBA los momentos de miedo y persecución. Es un reportaje de Marta Santín.

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Alejandro, de 35 años, es el coordinador de formación de jóvenes de una hermandad de Sevilla. Se desplazó a Madrid con un grupo de 55 chicos y chicas a su cargo para escuchar y acompañar al papa. Entre ellos estaba Manolo, de 17 años. Se inscribieron por la diócesis de Madrid y les asignaron la parroquia de Santa Eulalia en el barrio de Entrevías.

Los voluntarios así como el padre Edison (sudamericano) los recibieron con los brazos abiertos. “Desde el primer momento sentimos el calor de los peregrinos. El ambiente era increíble, una misma fe. Compartimos desayuno en la parroquia con 300 jóvenes polacos”, recuerda Manolo.

¡A por ellos!

El viernes 19 acudieron a las 10 de la mañana a una catequesis multitudinaria impartida por el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo. Cientos de jóvenes sevillanos se reunieron en una parroquia cercana al Retiro. Los testimonios de fe llegaron al corazón de todos. “Fue una experiencia única”, relata Manolo.

A las 12.20 horas se dirigieron al Paseo de Recoletos para ver los pasos del vía crucis. Después, almorzaron un bocata de calamares en el bar Postas de la Plaza Mayor y a las 17.30 ya estaban colocados en un buen sitio para disfrutar del vía crucis. “El Santo Padre pasó delante de nosotros. Fue una emoción indescriptible”, recuerda Manolo.

El grupo estaba pletórico, impactado, feliz. Pero minutos después experimentaría los momentos de mayor angustia de su vida. “Queríamos cenar. Toda la calle Alcalá, de Cibeles hasta Sol, estaba abarrotada de peregrinos. Encontramos un bar en una de las calles estrechas laterales de Gran Vía. Y a las 10.30 de la noche comenzó el horror”, recuerda Alejandro.

Y describe las escenas de pánico: “De pronto, escuchamos unos gritos estrepitosos. Vimos una marabunta de gente, una gran masa de personas que llenaba toda la Gran Vía. No eran peregrinos. Sus atuendos eran distintos: piercings, crestas, pelos rapados, etc. Portaban pancartas contra el papa. Esa manifestación laica o antipapa venía de Plaza de España. Se encontraron con un cordón policial brutal que los desvió. Y fue entonces cuando se toparon con nosotros, en la misma calle estrecha de Gran Vía. Había también muchos peregrinos y sacerdotes.

Esa gran masa, al vernos y al grito de uno, vociferó: '¡A por ellos!'. Eran unos 400. Venían a por nosotros. Sentimos pánico

Nos cruzamos con la Policía Municipal que nos espetó: “¡huir de aquí!”. Se mostraban violentos. Nos quitamos las camisetas de la hermandad que llevábamos todos iguales, plegamos la bandera y salimos corriendo”, relata Alejandro.

Manolo recuerda a muchos peregrinos corriendo, con miedo, pero sobre todo, no se olvidará de aquel sacerdote que temió por su vida:

“Vi a un sacerdote que se quitaba el clériman para no ser identificado. Me quedé impactado. Observé de cerca la persecución, la falta de libertad religiosa”

Los gritos de la marabunta de la gente iban en aumento. La bulla era espantosa. “Aceleraban contra nosotros. Yo iba a cargo de menores y temí que nos dieran una paliza. No era una manifestación pacífica porque los insultos eran tremendos. Nosotros nos pusimos a correr como locos. Los sacerdotes que había por esa calle también huían”, describe Alejandro.

“Fue una provocación enorme que esta marcha laica o como quieran llamarla, autorizada o no, discurriera por el centro de Madrid cuando estábamos allí miles y miles de peregrinos”, señala. Esos momentos de pánico se suavizaron imprevisiblemente con un encuentro inesperado. “Antes de irnos a la parroquia de Entrevías, nos topamos con la infanta Elena. Salía de un coche porque no podía pasar por las calles cortadas al tráfico. La saludamos, le dimos estampas de la hermandad y nos dijo: estad tranquilos y disfrutad. Fue gracioso”, comenta Alejandro.

Como en el 36

El sábado por la mañana después de la visita al Museo del Prado, la hermandad de Madrid los citó a las 6 de la tarde. La reunión finalizó a las 7 y les comunicaron que Cuatro Vientos estaba cerrado a más peregrinos. Por lo tanto, durmieron en la parroquia y se levantaron a las 5 de la mañana del domingo. Llegaron a Atocha a las 6.30. “En la vía 4 de cercanías vivimos otra situación de pánico. Nos topamos con un grupo de 5 antisistema, cuatro chicos y una chica, con la cabeza rapada y tatuajes. Vimos como rodeaban a un sacerdote de unos 70 años. Le empujaban e insultaban. Estaba pálido, asustado. Sentí un vuelco en el corazón, de rabia, indignación, miedo. Sufrí por el sacerdote. Cuando nos vio, se unió a nosotros. Fuimos su salvación”, recuerda Alejandro.

El grupo de cinco antisistema subía las escaleras de la estación, delante del grupo de los jóvenes sevillanos. De vez en cuando se volvían y los insultaban directamente. A pesar de ser cinco se mostraban violentos, sin escrúpulos. “Escupían odio. Nos amenazaban. Nosotros no respondimos. Teníamos miedo porque su porte, sus maneras y su vocabulario era de una agresividad que asustaba. Yo me preguntaba como en el siglo XXI pasaban estas cosas. El pánico, la rabia y la indignación discurrieron deprisa por cada uno de nosotros. Pensaba que estábamos en el 36, cuando nuestra Virgen de la hermandad fue una de las más perseguidas en aquellos años”, expone Alejandro.

Al final de la escalera, dos personas de seguridad de la estación de Atocha los protegieron. Arrinconaron a los 5 antisistema. Pero aun así, ellos prosiguieron con sus insultos. “Ya a unos cuantos metros de distancia y a pesar de que estaban retenidos por los de seguridad, vi como uno de ellos nos hacía el gesto de cortarnos el cuello. En ese momento sentí lástima por ellos”, dice Manolo. Recuerda algunas de las barbaridades que escuchó esos dos días: “Curas y monjas, chupan como esponjas”; “El papa nos come la po…”; “Esa mochila la he pagado yo”.

En aquellos momentos de pánico de la noche del viernes pensó que los violentos les habían chafado la JMJ. Pero no pudieron con ellos. Disfrutaron de la celebración de la eucaristía del domingo en Cuatro Vientos junto al papa.


Homilía para una boda cristiana

MATRIMONIO DE ESTEBAN Y SORAYA

Esteban, Soraya hoy es un día muy importante para vosotros. Hoy al contraer matrimonio os vais a unir para toda la vida. Se va ha llevar a cabo una alianza de amor y esa alianza en Cristo consiste en la entrega al otro cónyuge a lo largo de todo el Matrimonio, de modo semejante a como Cristo se entregó por la Iglesia. Tú, Esteban te entregas totalmente y sin reservas a Soraya, y a su vez Soraya te recibe en esa entrega tuya; del mismo modo Soraya se entrega totalmente a ti y tú, Esteban, la recibes sin reservas y con todo el corazón.

Esa entrega no se limita a los momentos en los que las cosas van bien, sino que es una entrega para siempre. Es una completa y mutua donación de la persona: «Yo soy tuyo y tú eres mía» y «yo soy tuya y tú eres mío». El Matrimonio cristiano, en cuanto que tiene tres protagonistas, es una alianza a tres bandas: el esposo, la esposa y Jesucristo. Los tres están llamados a formar una unidad, una piña indestructible, una comunión presidida por el amor y ejercitada a diario mediante la mutua entrega.

San Pablo escribe en una de sus epístolas que, al sentirse pecador y esclavizado por la ley del pecado, clamó al Cielo, diciendo: «¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? »... La respuesta le vino de inmediato: «la gracia de Dios por medio de Jesucristo Señor Nuestro». Esteban y Soraya, también en el Matrimonio cristiano se hace sentir la experiencia del mal; la unión del esposo y la esposa cristianos se puede ver amenazada por la disensión, el espíritu de dominio, los celos y diversos conflictos que, a veces, perturban la paz conyugal. Es el orgullo y el egoísmo, consecuencias de la culpa original y de los múltiples pecados personales que cometemos. Muchas veces ser fieles al compromiso adquirido os podrá parecer superior a las fuerzas humanas y, en efecto así es. ¿Cómo pueden el hombre y la mujer liberarse de este impulso egoísta y abrirse al amor? La respuesta viene del Señor, que nos dice, como a San Pablo: «Te basta mi gracia».

Todos los hombres y todas las mujeres –por mucho que a veces parezca ocultarlo- aspiran a llenar su corazón de un amor puro y grande, que significa donación a Dios y a los demás por Dios, de modo que no quede espacio para el amor propio desordenado. Y esto sólo resulta posible con la ayuda de la gracia divina, que sana, fortalece y eleva nuestra alma.

Si la gracia de Dios se pudiera comparar con la fuerza de la corriente eléctrica, los Sacramentos serían los interruptores que abren paso a esa corriente; cada vez que nos acerquemos con fe a recibirlos, se nos comunica la gracia de Jesucristo. Y ahora mismo, a Esteban y a Soraya se les está comunicando esa gracia divina para llevar a cabo su proyecto de amor cristiano para fundar un hogar donde Jesucristo tenga su lugar.

Nos dice la Madre Teresa de Calcuta: «Los filamentos de las bombillas son inútiles si no pasa la corriente. Vosotros, yo, somos los filamentos. La corriente es Dios. Tenemos la posibilidad de permitir a la corriente pasar a través de nosotros y de utilizarnos para producir la luz del mundo».

Esteban y Soraya, que la ayuda de Dios os asista siempre y que Nuestra Madre la Santísima Virgen, bajo la advocación de Ntra.Sra. de las Viñas os protega ahora y siempre.

viernes, 26 de agosto de 2011

Vigilia de oración con los jóvenes JMJ Madrid

VIGILIA DE ORACIÓN CON LOS JÓVENES

HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

Aeropuerto Cuatro Vientos de Madrid
Sábado 20 de agosto de 2011


Queridos amigos:

Os saludo a todos, pero en particular a los jóvenes que me han formulado sus preguntas, y les agradezco la sinceridad con que han planteado sus inquietudes, que expresan en cierto modo el anhelo de todos vosotros por alcanzar algo grande en la vida, algo que os dé plenitud y felicidad.

Pero, ¿cómo puede un joven ser fiel a la fe cristiana y seguir aspirando a grandes ideales en la sociedad actual? En el evangelio que hemos escuchado, Jesús nos da una respuesta a esta importante cuestión: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor» (Jn 15, 9).

Sí, queridos amigos, Dios nos ama. Ésta es la gran verdad de nuestra vida y que da sentido a todo lo demás. No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios. Permanecer en su amor significa entonces vivir arraigados en la fe, porque la fe no es la simple aceptación de unas verdades abstractas, sino una relación íntima con Cristo que nos lleva a abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios.

Si permanecéis en el amor de Cristo, arraigados en la fe, encontraréis, aun en medio de contrariedades y sufrimientos, la raíz del gozo y la alegría. La fe no se opone a vuestros ideales más altos, al contrario, los exalta y perfecciona. Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos que Cristo.

Precisamente ahora, en que la cultura relativista dominante renuncia y desprecia la búsqueda de la verdad, que es la aspiración más alta del espíritu humano, debemos proponer con coraje y humildad el valor universal de Cristo, como salvador de todos los hombres y fuente de esperanza para nuestra vida. Él, que tomó sobre sí nuestras aflicciones, conoce bien el misterio del dolor humano y muestra su presencia amorosa en todos los que sufren. Estos, a su vez, unidos a la pasión de Cristo, participan muy de cerca en su obra de redención. Además, nuestra atención desinteresada a los enfermos y postergados, siempre será un testimonio humilde y callado del rostro compasivo de Dios.

Queridos amigos, que ninguna adversidad os paralice. No tengáis miedo al mundo, ni al futuro, ni a vuestra debilidad. El Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a vuestra fe siga resonando su Nombre en toda la tierra.

En esta vigilia de oración, os invito a pedir a Dios que os ayude a descubrir vuestra vocación en la sociedad y en la Iglesia y a perseverar en ella con alegría y fidelidad. Vale la pena acoger en nuestro interior la llamada de Cristo y seguir con valentía y generosidad el camino que él nos proponga.

A muchos, el Señor los llama al matrimonio, en el que un hombre y una mujer, formando una sola carne (cf. Gn 2, 24), se realizan en una profunda vida de comunión. Es un horizonte luminoso y exigente a la vez. Un proyecto de amor verdadero que se renueva y ahonda cada día compartiendo alegrías y dificultades, y que se caracteriza por una entrega de la totalidad de la persona. Por eso, reconocer la belleza y bondad del matrimonio, significa ser conscientes de que solo un ámbito de fidelidad e indisolubilidad, así como de apertura al don divino de la vida, es el adecuado a la grandeza y dignidad del amor matrimonial.

A otros, en cambio, Cristo los llama a seguirlo más de cerca en el sacerdocio o en la vida consagrada. Qué hermoso es saber que Jesús te busca, se fija en ti y con su voz inconfundible te dice también a ti: «¡Sígueme!» (cf. Mc 2,14).

Queridos jóvenes, para descubrir y seguir fielmente la forma de vida a la que el Señor os llame a cada uno, es indispensable permanecer en su amor como amigos. Y, ¿cómo se mantiene la amistad si no es con el trato frecuente, la conversación, el estar juntos y el compartir ilusiones o pesares? Santa Teresa de Jesús decía que la oración es «tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama» (cf. Libro de la vida, 8).

Os invito, pues, a permanecer ahora en la adoración a Cristo, realmente presente en la Eucaristía. A dialogar con Él, a poner ante Él vuestras preguntas y a escucharlo. Queridos amigos, yo rezo por vosotros con toda el alma. Os suplico que recéis también por mí. Pidámosle al Señor en esta noche que, atraídos por la belleza de su amor, vivamos siempre fielmente como discípulos suyos. Amén.

Queridos amigos: Gracias por vuestra alegría y resistencia. Vuestra fuerza es mayor que la lluvia. Gracias. El Señor con la lluvia nos ha mandado muchas bendiciones. También con esto sois un ejemplo.

Saludo en francés

Chers jeunes francophones, soyez fiers d’avoir reçu le don de la foi, c’est elle qui illuminera votre vie à chaque instant. Appuyez-vous sur la foi de vos proches, sur la foi de l’Église ! Par la foi, nous sommes fondés dans le Christ. Retrouvez-vous avec d’autres pour l’approfondir, fréquentez l’Eucharistie, mystère de la foi par excellence. Le Christ seul peut répondre aux aspirations que vous portez en vous. Laissez-vous saisir par Dieu pour que votre présence dans l’Église lui donne un élan nouveau!

[Traducción española: Queridos jóvenes de lengua francesa, estad orgullosos por haber recibido el don de la fe, que iluminará vuestra vida en todo momento. Apoyaos en la fe de aquellos que están cerca de vosotros, en la fe de la Iglesia. Gracias a la fe estamos cimentados en Cristo. Encontraros con otros para profundizar en ella, participad en la Eucaristía, misterio de la fe por excelencia. Solamente Cristo puede responder a vuestras aspiraciones. Dejaros conquistar por Dios para que vuestra presencia dé a la Iglesia un impulso nuevo].

Saludo en inglés

Dear young people, in these moments of silence before the Blessed Sacrament, let us raise our minds and hearts to Jesus Christ, the Lord of our lives and of the future. May he pour out his Spirit upon us and upon the whole Church, that we may be a beacon of freedom, reconciliation and peace for the whole world.

[Traducción española: Queridos jóvenes, en estos momentos de silencio delante del Santísimo Sacramento, elevemos nuestras mentes y corazones a Jesucristo, el Señor de nuestras vidas y del futuro. Que Él derrame su Espíritu sobre nosotros y sobre toda la Iglesia, para que seamos promotores de libertad, reconciliación y paz en todo el mundo].

Saludo en alemán

Liebe junge Christen deutscher Sprache! Tief in unserem Herzen sehnen wir uns nach dem Großen und Schönen im Leben. Laßt eure Wünsche und Sehnsüchte nicht ins Leere laufen, sondern macht sie fest in Jesus Christus. Er selber ist der Grund, der trägt, und der sichere Bezugspunkt für ein erfülltes Leben.

[Traducción española: Queridos jóvenes de lengua alemana. En el fondo, lo que nuestro corazón desea es lo bueno y bello de la vida. No permitáis que vuestros deseos y anhelos caigan en el vacío, antes bien haced que cobren fuerza en Cristo. Él es el cimiento firme, el punto de referencia seguro para una vida plena].

Saludo en italiano

Mi rivolgo ora ai giovani di lingua italiana. Cari amici, questa Veglia rimarrà come un’esperienza indimenticabile della vostra vita. Custodite la fiamma che Dio ha acceso nei vostri cuori in questa notte: fate in modo che non si spenga, alimentatela ogni giorno, condividetela con i vostri coetanei che vivono nel buio e cercano una luce per il loro cammino. Grazie! Arrivederci a domani mattina!

[Traducción española: Me dirijo ahora a los jóvenes de lengua italiana. Queridos amigos, esta Vigilia quedará como una experiencia inolvidable en vuestra vida. Conservad la llama que Dios ha encendido en vuestros corazones en esta noche: procurad que no se apague, alimentadla cada día, compartidla con vuestros coetáneos que viven en la oscuridad y buscan una luz para su camino. Gracias. Adiós. Hasta mañana].

Saludo en portugués

Meus queridos amigos, convido cada um e cada uma de vós a estabelecer um diálogo pessoal com Cristo, expondo-Lhe as próprias dúvidas e sobretudo escutando-O. O Senhor está aqui e chama-te! Jovens amigos, vale a pena ouvir dentro de nós a Palavra de Jesus e caminhar seguindo os seus passos. Pedi ao Senhor que vos ajude a descobrir a vossa vocação na vida e na Igreja, e a perseverar nela com alegria e fidelidade, sabendo que Ele nunca vos abandona nem atraiçoa! Ele está connosco até ao fim do mundo.

[Traducción española: Mis queridos amigos, os invito a todos a establecer un diálogo personal con Cristo, exponiéndole las propias dudas y sobre todo escuchándolo. El Señor está aquí y os llama. Jóvenes amigos, vale la pena escuchar en nuestro interior la Palabra de Jesús y caminar siguiendo sus pasos. Pedid al Señor que os ayude a descubrir vuestra vocación en la vida y en la Iglesia, y a perseverar en ella con alegría y fidelidad, sabiendo que Él nunca os abandonará ni os traicionará. Él está con nosotros hasta el fin del mundo].

Saludo en polaco

Drodzy młodzi przyjaciele z Polski! To nasze modlitewne czuwanie przenika obecność Chrystusa. Pewni Jego miłości zblżcie się do Niego płomieniem waszej wiary. On was napełni Swoim życiem. Budujcie wasze życie na Chrystusie i Jego Ewangelii. Z serca wam błogosławię.

[Traducción italiana: Queridos amigos procedentes de Polonia. Esta vigilia de oración está colmada de la presencia de Cristo. Seguros de su amor, acercaos a Él con la llama de vuestra fe. Él os colmará de su vida. Edificad vuestra vida sobre Cristo y su Evangelio. Os bendigo de corazón].

* * *

Queridos jóvenes:

Hemos vivido una aventura juntos. Firmes en la fe en Cristo habéis resistido la lluvia. Antes de marcharme, deseo daros las buenas noches a todos. Que descanséis bien. Gracias por el sacrificio que estáis haciendo y que no dudo ofreceréis generosamente al Señor. Nos vemos mañana, si Dios quiere, en la celebración eucarística. Os espero a todos. Os doy las gracias por el maravilloso ejemplo que habéis dado. Igual que esta noche, con Cristo podréis siempre afrontar las pruebas de la vida. No lo olvidéis. Gracias a todos.

Peregrinos franceses denuncian las agresiones laicistas sufridas en Sol

Peregrinos franceses denuncian las agresiones laicistas sufridas en Sol

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Las víctimas, que incluyen menores y una discapacitada, detallan que los antipapa "tenían látigos", que usaron también contra una joven en silla de ruedas: sufrió "una parálisis física temporal y pérdida de conciencia".

REDACCIÓN HO.- Se suceden las denuncias. Un grupo de peregrinos franceses ha presentado la denuncia ante la Policía, tras ser víctima de agresiones y acoso por parte de participantes en la marcha antipapa del pasado 17 de agosto.

Los siete denunciantes, entre ellos menores de edad y una joven en silla de ruedas que sufre una minusvalía, relatan que llegaron a la Puerta del Sol pasadas las 21.00 horas, casi tres horas después de que finalizara la vejatoria manifestación laicista, a cuyas provocaciones los peregrinos respondieron de forma ejemplar, rezando y en silencio, sin caer en ellas.

Los jóvenes explican, según la denuncia a la que ha tenido acceso Europa Press, que al salir del Metro de Sol se encontraron rodeados por radicales que les "insultaron, humillaron y zarandearon". También a la chica de 17 años que iba en una silla de ruedas, por lo que sufrió una crisis de ansiedad y tuvo que ser asistida por una enfermera perteneciente a la JMJ.

"Llegó a sufrir una parálisis física temporal y pérdida de conciencia. Todavía mantiene dolores en la pierna izquierda", denuncian. No sólo eso. Varios de los agredidos aseguran que los agresores tenían "látigos" con los que "humillaban". Esos latigazos fueron dirigidos también contra la menor en silla de ruedas y utilizados para acosar sexualmente. Uno de ellos asegura que fue víctima de abusos sexuales, "tocamientos en los genitales con el látigo", a la vez que le obligaban a coger un preservativo.

Las denuncias fueron presentadas por los afectados ayudados por intérprete dos días después de los hechos en la comisaría de Fuencarral-El Pardo. En una de ellas, un chico de Normandía (Francia) de 17 años, asistente como peregrino a las Jornadas, ha relatado que, estando junto a este grupo de amigos en las cercanías de la parada de dicho suburbano, en un momento dado aparecieron otros jóvenes "anticatólicos" que procedieron sin motivo algunos a insultarles y zarandearles.

Según han señalado los denunciantes, estos jóvenes "que portaban pancartas y gritaban que había que quemar los crucifijos, les rodearon, les insultaron, les zarandearon y les amenazaron". "Nos gritaron en actitud amenazante diciendo que iban a quemar los crucifijos y las mochillas, así como nos dijeron otro tipo de improperios y vejaciones, como hijos de puta", ha relatado Anne-Marie C., una joven de 23 años, también de la región gala de Normandía.

A esto se suma, según las declaraciones de los peregrinos, que una mujer vestida con un disfraz de gato pasó en todo momento un látigo de correas de color negro cerca del cuerpo de muchos de ellos. Concretamente, Nicolás T., de 20 años, ha afirmado que incluso uno de los jóvenes anticatólicos "le tocó los genitales" con dicho látigo. Temiendo por su integridad física, abandonó el lugar a la carrera "por el miedo que le invadió en se momento". Los declarantes han insistido en que usuaron el látigo contra ellos "en actitud de humillación simbólica, no importándoles que una de las afectadas utilice silla de ruedas".

La propia chica minusválida, también francesa y de 18 años, ha denunciado ante los agentes que su grupo fue perseguido por miembros de la manifestación laicista y que éstos no cesaron en sus insultos y vejaciones "ni incluso cuando en un momento dado, y para superar una de las vallas instaladas en el lugar, sus amigos la cogieron en brazos".

De hecho, otro de los adolescentes denunciantes, ha explicado que consiguieron salir de esta situación "poniendo delante la silla de ruedas de una joven que les acompañaba. "Conseguimos llegar de nuevo al metro, donde nos encontramos con otro grupo de manifestantes, que nos impedían salir de los vagones del Metro, al igual que a otros participantes de la JMJ, mientras golpeaban los cristales", ha agregado.

Asimismo, ha denunciado que los participantes de la manifestación "le empezaron a acariciar el cuerpo, a la vez que le hacían gestos obscenos con los dedos, no llegando a agredirle físicamente".

Por su parte, un adolescente de 17 años y menor de edad, quiso dejar constancia a la Policía que había pasado mucho miedo "teniendo la impresión de no poder salir del Metro", al igual que otra amiga, que sufrió una crisis de angustia, perdiendo la consciencia durante unos instantes.

Pero las descalificaciones y vejaciones no acabaron cuando los chicos franceses accedieron al Metro y se encontraron con otros peregrinos. Algunos de ellos han relatado que fueron perseguidos hasta el Metro de Ópera por los mismos manifestantes "agresivos", dándoles gritos desde la calle y, ya dentro de la estación, intentaron impedir que él y otros compañeros subieran al vagón, "con empujones e insultos de nuevo".

"El Metro no paró en la estación de Sol, pero en la siguiente parada había un tumulto de gente golpeando las ventanas de los vagones, increpándoles nuevamente", ha señalado el último denunciante, que aseguró que llegó a su destino en Coslada "apresuradamente y con mucho temor".

Firma por el cese inmediato de la delegada del Gobierno en Madrid

Firma: Por el cese inmediato de la delegada del Gobierno en Madrid

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Al menos veinte peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud agredidos a patadas y puñetazos; otros cientos expulsados entre empujones e insultos de la Puerta del Sol; la Puerta del Sol tomada a la fuerza por los laicistas intransigentes, su intimidación y su discurso del odio; la imagen de Madrid y de España dañada por la impunidad de los que impiden la libertad religiosa y la libertad de circulación,...

Estas son las consecuencias de autorizar la "manifestación anti Papa" en plena Jornada Mundial de la Juventud y con las calles de Madrid llenas de jóvenes peregrinos que vienen a dar un testimonio pacífico y festivo de su fe.

Pide al ministro del Interior, Antonio Camacho, que destituya (hoy mejor que mañana) a la delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Dolores Carrión Martín, por su responsabilidad en los actos de violencia anti cristiana de la Puerta del Sol.

Señor Ministro:

Le ruego que destituya de forma inmediata a la señora María Dolores Carrión Martín como delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, por su responsabilidad en las agresiones y otros incidentes violentos contra jóvenes participantes en la Jornada Mundial de la Juventud, unos hechos registrados el pasado miércoles 17 de agosto de 2011 en la Puerta del Sol, durante el transcurso de la llamada "manifestación anti-Papa".

Dicha manifestación nunca debió autorizarse. Era evidente su alto riesgo para el orden público y la integridad de los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud, dado el cariz intransigente y agresivo de la convocatoria.

La señora Carrión ha permitido un acto que ha derivado en violencia contra las personas y coacciones contra la libertad religiosa y la libertad de circulación, y ha dañado con su irresponsable autorización la imagen de Madrid y de España en el mundo. Por todo ello, le ruego que ordene su cese inmediato.

sábado, 20 de agosto de 2011

XXI DEL TIEMPO ORDINARIO, 21 de agosto de 2011

Todos a lo largo de la vida estamos tomando decisiones que nos van definiendo en nuestro modo de ser y de pensar. Esas decisiones las vamos adoptando conforme a unos criterios, de acuerdo a una escala de valores. Si para una persona es importante la naturaleza intentará preservar el medio ambiente, inculcará en sus hijos y amigos el valor de respetar a los animales y los diferentes ecosistemas… entre otras cosas.

Los cristianos sabemos quien puede saciar nuestra sed y nuestra hambre de plenitud. Sabemos que nuestro objetivo es terminar nuestra carrera para llegar a la Patria Celestial. Todas nuestras decisiones van orientadas para ser santos y gozar de la presencia de Dios en la eternidad. Jesucristo que conoce nuestra frágil condición y endeble perseverancia se ha tomado la molestia de acompañarnos y de mostrarse muy cercano, así como disponible para cualquier cosa. Y del mismo modo que cualquiera de ustedes van conociéndose entre sí por el trato frecuente, por las conversaciones y comentarios que se hacen, también cada uno de nosotros debería de ir descubriendo quien es Cristo para cada uno.

Todos estamos consagrados a Dios, somos propiedad de Dios, nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y nuestra vida ha de ser un continuo canto de acción de gracias al Creador. Si somos propiedad de Dios todas nuestras decisiones han de ir encauzadas para tenerle cerca. Es cierto que son insondables las decisiones de Dios y que son irrastreables sus caminos, pero lo que sí tenemos en claro es que todo lo que Dios ha planeado para nosotros es para nuestro bien.

Nuestras decisiones nos han de ayudar a vivir las 24 horas en la presencia divina. La oración, la Eucaristía, la confesión frecuente, la lectura de la Palabra de Dios, la reflexión, el ofrecimiento de obras, el apostolado, el trabajo ofrecido, los sacrificios ocasionados, las alegrías y penas experimentadas, las jornadas vividas son los diferentes instrumentos que el mismo Cristo emplea para ir formando nuestro corazón a semejanza del suyo. Cuando uno entra en esta apasionante dinámica va descubriendo quien es Jesucristo y lo que Dios le aporta en su vida. Es aquí pues, cuando el Señor se acerca a tu ser y te pregunta: Amigo, ¿que piensas de mí?, ¿quién dices que soy yo?, ¿que experiencia tienes de mí? Algunos ya adultos le podrán decir, mira, para mí eres el «Jesusito de mi vida, eres niño como yo….», a lo que Jesucristo te podría decir perfectamente: «Amigo, no te has enterado de nada». Otros le podrían decir a Jesús que Él es “un amarga placeres”, un amargado de la vida que no deja que cada cual viva su vida como le diera en gana, a lo que Jesucristo le podría contestar: «Amigo, aún no has descubierto el amor y me preocupa muy en serio tu salvación ya que estás muy mareado y descentrado».

También habrá personas, como nuestro querido san Pedro, que le dirán: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo», «tú eres Aquel por el que merece la pena luchar y soportar los dolores, eres la plenitud que sacia nuestra indigencia; eres la respuesta a todos nuestros interrogantes; eres el amigo que nos rescatarás de la muerte para conducirnos al gozo en la eternidad».

lunes, 15 de agosto de 2011

La Asunción de la Virgen 2011

LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN 2011

Hermanos, todos nosotros hemos sido creados para heredar el mayor de los tesoros: Estar junto a Dios en la eternidad. Es un camino arduo y con grandes dificultades, ya que avanzar por la senda de la santidad cristiana en este mundo no es cosa fácil, ni tampoco es cosa para cobardes. Somos propiedad de Dios y Dios desea tenernos a su lado, junto a Él.

Les voy a poner un ejemplo, aún sabiendo la enorme distancia entre el ejemplo y lo que es comparado. La vida cristiana se parece a una ardua etapa de montaña en bicicleta. Al principio se puede pedalear con ganas y fuerzas, pero las seducciones del mundo, el cansancio acumulado y el abandono de la vida de oración van debilitando los músculos y termina cayéndose de la bicicleta al quedarse ésta inmóvil. Es que resulta que las cuestas son muy prolongadas y costosas. Resulta más cómodo el dejarse llevar por lo que reina en la sociedad, por lo que está en el ambiente… en una palabra uno deja que ‘su conciencia se relaje’ y el pecado empieza a ser una constante en esa vida.

Hay otros que, a pesar de caerse de la bicicleta muchas veces, renuevan su amor por Jesucristo aún sabiendo que son altamente frágiles y que se van a derrumbar en cualquier momento. Éstos quieren terminar esta etapa de montaña porque desean heredar el mayor de los tesoros, el estar al lado de Dios. Todos nosotros estamos en el pelotón de los ciclistas. Los que están a la cabeza de la carrera son aquellos que amando a los demás están amando a Dios y se dejan ayudar por la gracia divina.

Pues bien, hay una mujer que pedaleó con tantas fuerzas y tan rápido que llegó la primera y con muchísima diferencia y distancia. Esa mujer tiene un nombre: María. Ella siempre y en todo momento estuvo disponible a Dios y el pecado nunca hizo acto de presencia en su vida. Constantemente se dejó ayudar por la gracia divina y alcanzó el premio. Pero ella tiene un deseo particular para cada uno de nosotros: ella quiere que también nosotros seamos partícipes de este premio, por eso constantemente nos está llevando ante su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo.

María hizo siempre la voluntad de Dios y recibía de Dios la gracia necesaria para seguir avanzando. María respondía al amor de Dios con más amor y es así precisamente cuando ella sentía que Dios hacía en ella obras grandes.

Santa María tiene una predilección particular por aquellos que se sienten especialmente tentados pero luchan por no caer en la tentación. Ella no anima únicamente con sus gritos desde la cuneta de la carretera de montaña sino que también se pone detrás del que está siendo tentado y corriendo con todas sus fuerzas empuja con sus brazos al ciclista para que recobre el ritmo de pedaleo adecuado. Por eso el rezo del Santo Rosario diario y el resto de los actos de piedad marianos son fundamentales en la vida cristiana porque son como escudos que nos resguardan de las flechas del enemigo, de Satanás.

Dios siempre nos da la gracia para sacar adelante el proyecto de amor que nos ha planteado, lo que Él quiere es que seamos tan maleables como la arcilla para hacer siempre la voluntad de Aquel que nos compró a precio de su sangre. Amén.