sábado, 18 de septiembre de 2010
La manzana podrida
martes, 14 de septiembre de 2010
Garabandal. Historia de las apariciones.
La exaltación de la Santa Cruz
La exaltación de la Santa Cruz
14 de septiembre de 2010
Cuando se habla de cruz, la reacción es la de rechazo, la de apartarla de nuestro lado. Huimos de la cruz. Todo lo que suene a renuncia, sacrificio y a morir a nosotros mismos nos chirría y es detestado. Rechazamos todo eso, pero ahora bien, acogemos todo lo que lleve consigo la bonita estética. Se tiene la idea que la apariencia, el disfrute del momento y la imagen que uno proyecta hacia los demás fuese lo fundamental.
Estamos en la sociedad del microondas, del pañuelo de papel y del móvil. El microondas, si uno tiene algo de hambre enseguida, en un par de minutos, se calienta, aunque tan rápido como se calienta se enfríe. El pañuelo de papel, el de usar y tirar. Se usa y se tira, y no importa que lo que sea usado sea un objeto o una persona. Se usa y se tira, simplemente porque apetece, pero sin criterios claros, sin ideas lúcidas, con un corazón desordenado. El teléfono móvil es como si se tratase casi como un órgano más de nuestro cuerpo. Algo que es secundario que se ha convertido en fundamental. Algo de lo que se debería prescindir pero se ha convertido en imprescindible.
El hombre es como si fuese un potente imán que atrae todo lo que le agrada hacia sí. ¿Y qué cosas puede atraer el hombre hacia sí?, ¿atrae acaso la humildad y su frutos?, ¿acaso atrae ese imán tan potente la pureza del corazón?, ¿y la mansedumbre?, ¿y la sabiduría de la prudencia?, ¿y que sucede con la lucha y el esfuerzo?... estoy totalmente seguro que si existiese algún tipo de scanner o radiografía que pudiese detectar cosas como estas que afectasen a la vida espiritual no aparecerían en los resultados médicos. Al corazón está apegado los afectos desordenados, la soberbia y el orgullo, las críticas y las venganzas, el aparentar y las falsas apariencias. No se porque pero lo malo enseguida se nos pega.
Cristo quiere que arranquemos de nuestros corazones todos aquellos obstáculos que nos impidan vivir con dignidad como cristianos. Él nos habla de cruz, de renuncias y de apuestas fuertes por Él. ¿Porqué tenemos que renunciar de nuestras comodidades, porqué tenemos que renunciar a nuestra soberbia, orgullo y demás familia de malos propósitos?. ¿Acaso nos gusta disfrutar al privarnos de cosas que nos apetecen y nos dan la gana?. Cristo quiere que nos quitamos las vendas de los ojos para que podemos darnos cuenta como estas cosas, lejos de hacernos crecer y madurar, nos están aprisionando e impidiendo explotar al máximo todas nuestra capacidades. Cristo desea personas libres y no ha siervos de sus pasiones. Nuestro corazón sólo ha de estar apegado a una persona: A Dios. Si nuestro corazón estuviese apegado a Dios nuestras relaciones personales, familiares, laborales y vecinales mejorarían considerablemente.
Nuestros pueblos y ciudades, nuestras comunidades cristianas y nuestra sociedad está inmersa dentro de una profunda y densa niebla. Una niebla que no nos deja ver más allá de nuestras narices. Nos pasa los mismo que a los vikingos. Los vikingos navegaban con sus naves siempre teniendo a la vista la costa. Ellos mirando las estrellas sabían orientarse, de tal modo que cuando la niebla les cubría y la visión de las estrellas era imposible, ellos se encontraban atemorizados y desorientados, siempre con miedo de llegar al fin del mundo y de morir todos ahogados, porque ellos creían que el mundo era plano.
Cristo ha sido alzado en la cruz. Cristo ha sido cosido en la cruz. Una cruz que ha sido alzada a la vista de todos, para que todos fuesen testigos de su cruel agonía. Una cruz necesaria para que Cristo resucitase y así nos abriera a todos las puertas de la esperanza de
¡Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos!,
que por tu santa cruz redimiste al mundo.
lunes, 30 de agosto de 2010
El tráfico sexual, el negocio ilícito más rentable, por delante del tráfico de drogas
No es el que más dinero o ingresos genera, pero el tráfico sexual y la esclavización de mujeres, entre ellas cientos de miles de niñas y de jóvenes, es el negocio ilícito más rentable del mundo, y tras él se acumulan torturas, secuestros o violaciones.
El número de niñas y mujeres jóvenes obligadas a prostituirse supera el millón; "comprar" una esclava en África cuesta unos 630 dólares; un "servicio" sexual se puede obtener en algunos países por cuatro dólares; y la explotación de esclavas sexuales genera más de 35.000 millones de dólares anuales.
Durante esos viajes, el autor hizo unas 300 entrevistas a víctimas del tráfico sexual, a familiares… Los datos se ponen de relieve en el libro Tráfico sexual. El negocio de la esclavitud moderna, escrito por el estadounidense Siddarth Kara.
Durante esos viajes, el autor hizo unas 300 entrevistas a víctimas del tráfico sexual, a familiares, a hombres que han comprado mujeres, trabajadores de ONG, policías, abogados o propietarios de burdeles.
Siddarth Kara mantiene que el tráfico de drogas genera mayores ingresos, pero las mujeres víctimas del tráfico sexual son más rentables, porque a diferencia de las drogas, no tienen que ser "cultivadas, destiladas ni envasadas" y porque, a diferencia también de las drogas, pueden ser usadas una y otra vez. Denuncia a lo largo de la obra las brutalidades asociadas con la esclavitud sexual y pone nombre a quienes han sufrido latigazos, quemaduras con cigarros, rotura de huesos o privación de alimentos.
"Tristeza, dolor y rabia"
Reconoce el autor en la introducción de la obra que cada una de esas entrevistas le llenaba de "tristeza, dolor y rabia", pero también la incapacidad de escribir lo que se siente "al mirar a los ojos moribundos de una niña rota que ha sido forzada a tener relaciones sexuales con cientos de hombres antes de cumplir los dieciséis años"
Cifra en 1,2 millones las niñas y mujeres jóvenes que fueron engañadas, secuestradas o vendidas por sus familias, y forzadas finalmente a ejercer la prostitución.
Siddarth Kara denuncia que antes de ser "desechadas" estas niñas y mujeres jóvenes son obligadas a realizar actos sexuales con cientos o miles de hombres y que constituyen de hecho la columna vertebral "de uno de los negocios ilícitos más rentables del mundo".
Autor: Solidaridad.net- Fecha: 2010-06-18
Marlene
Cuando tenía 13 años fue secuestrada por la guerrilla del "Ejercito de Resistencia del Señor", que vino a Centroáfrica desde Sudán y Uganda. Fue secuestrada en su pueblo, Obo.
La ataron por la cintura a un rollo de cuerda junto a otros muchos jóvenes, le pusieron un saco de 25 kilos de mandioca a la cabeza y se tragó así 15 días de marcha. Algunos secuestrados no aguantaron el ritmo y los vio morir rematados a machetazos.
Luego estuvo esclavizada y explotada 18 meses, dando bandazos por la selva, haciendo de muro humano cuando los helicópteros ugandeses lanzaban misiles a la guerrilla. Sobrevivió lavando la ropa de los soldados y cuidando a los niños de los jefes, viendo noche tras noche, haciéndose la dormida, cómo violaban a otras muchachas y pensando cuando la tocaría a ella.
En cuanto tuvo una oportunidad salió huyendo. 10 días vagando sin alimentos por la selva, con llagas y heridas por toda la cara… hasta llegar de nuevo a su aldea en estado de "shock". Ahora se intenta recuperar al calor de los abrazos silenciosos de su madre, desconsolada desde el día en que la guerrilla secuestró a su hija, sabiendo que cientos de niños de su aldea no podrán hacer lo mismo. Sin entender quién se encarga de sostener y armar estas guerras.