jueves, 19 de agosto de 2010

Cuidar de los mayores: ellos lo hicieron antes

Cuidar a los mayores: ellos lo hicieron antes

Rosa González, una madre de familia de Jaén (España), habla del cuidado de los mayores enfermos y de cómo las enseñanzas de San Josemaría le ayudan a esmerarse más.


Fuente: http://www.opusdei.org.pe/art.php?p=33556

sábado, 7 de agosto de 2010

¿Qué es lo esencial?

Domingo XIX del tiempo ordinario, 8 de agosto de 2010

El corazón del hombre se puede llegar a asemejar a un potente imán que atrae, con cierta impetuosidad, ciertas cosas hacia si. Tantas pueden ser las cosas atraídas que todo él puede quedar totalmente cubierto y aplastado por infinitud de deseos, de ilusiones, de posesiones o de frustraciones. Un corazón así no puede, casi, ni latir. Vivirá con gran ansiedad, desasosegado y con una sensación de un profundo vacío, ya que nada ni nadie en este mundo puede llegar a colmar el ansia de felicidad que genera el corazón humano.


Cuando uno empieza a ser conciente que somos peregrinos hacia el Cielo, y que todos nosotros tenemos una ‘fecha de caducidad’ en nuestra estancia terrena; es cuando uno empieza a prescindir de algunas de sus apegadas cosas para centrarse en lo esencial. Y ustedes me pueden preguntar: ¿y qué es lo esencial?, ¿cómo yo se discernir lo que es esencial de lo que es secundario?. El Pueblo Judío sí lo sabía, de hecho así nos lo comunica en el libro de la Sabiduría: El pueblo esperaba la salvación de los inocentes y estar ante la presencia de Dios era todo un alto honor. Para el pueblo judío lo esencial era VIVIR EN LA PRESENCIA DE DIOS y gozar de su presencia.

Y en la segunda lectura, tomada de la Carta a los Hebreos, ¿qué cosa es lo esencial?, ¿de qué cosa no podemos prescindir y es tan necesaria como el aire que respiramos o el agua que bebemos?. Lo esencial es: ANSIAR LA PATRIA DEL CIELO, vivir en la ciudad que Dios nos tiene preparada.


Como se pueden dar cuenta, tanto en la primera, en el salmo responsorial como en la segunda de las lecturas uno se encuentra con un común denominador: Ese potente imán, que es el corazón del hombre, para gozar de auténtica felicidad, sólo ha de atraer hacia si una única cosa: EL DESEO DE VIVIR EN LA PRESENCIA DE DIOS.

Ese deseo de vivir en la presencia de Dios lleva en sí mismo EL amar a los demás hermanos con la intensidad que Dios nos indica. Amar a Dios y vivir en la presencia de Dios conlleva amar, perdonar, disculpar a los demás. Sin embargo me podéis decir: «Es que si yo perdono a los demás lo que me hacen terminaré pasando por ‘tonto’ ante la gente». Muchas veces, lo que piensen los demás, está de más. Lo importante es que Dios, al ver nuestras acciones se pueda sentir orgullosos de nosotros.


Tal y como nos dice el Evangelio, nosotros somos los administradores que el Señor nos ha puesto al frente de muchas responsabilidades para hacer lo que Dios quiere y estar dispuestos a ponerlo por obra. Dios desea que nosotros, que como administradores que somos, tengamos en nuestro corazón una única pretensión: vivir en la presencia de Dios cumpliendo con el deber de amar al hermano.

viernes, 6 de agosto de 2010

Adicción juvenil al móvil

Adicción juvenil al móvil

El teléfono móvil en un primer momento está diseñado para recibir y realizar llamadas, además de su función de telefonía instantánea. Sin embargo, en los últimos años, el teléfono móvil ha dejado de ser una herramienta de uso entre los adultos, para convertirse en el medio de entretenimiento de los jóvenes, y de los menores. Según datos, casi el 46% de los menores españoles de entre 11 y 14 años tienen móvil.

Casi la mitad de los jóvenes españoles de entre 18 y 25 años pasan más de cuatro horas al día pendientes del móvil, ya sea hablando, a través de mensajes o de las "llamadas perdidas."

Verdaderamente el teléfono no es el problema, sino la solución inadecuada que los jóvenes buscan o encuentran a un problema previo. Un objeto tan inofensivo y común en la sociedad de la Comunicación y la Información, como es el teléfono móvil, supone un verdadero problema para cuatro de cada diez jóvenes. Para ellos, el móvil se ha convertido en una adicción que puede llegar a tener repercusiones psicológicas graves y peligrosas como quien es adicto a sustancias tóxicas como las drogas y el alcohol.

El estudio llevado a cabo a jóvenes granadinos con edades comprendidas entre 18 y 25 años, por Francisca LÓPEZ TORRECILLAS, profesora del departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada y experta en adicciones psicológicas, llegó a esa misma conclusión. López Torrecillas advierte que esta patología es tan grave como el alcoholismo o la drogadicción, y puede provocar ansiedad, depresión y problemas digestivos a quien la sufre.

De este estudio se desprende el siguiente dato: “el 40% de los jóvenes reconoce que utiliza el móvil más de 4 horas al día, bien sea hablando, por mensajes de texto, bien por llamadas perdidas o “toques”. Para ellos, el no ser respondidos a un mensaje de texto o a un “toque” es una verdadera ofensa; una actitud que les puede causar “un profundo malestar y sensación de tristeza”. El 6% de los jóvenes de Castilla La Mancha afirma sentirse “enganchado” al móvil. A diferencia del 35% que dice usarlo algo más de lo que debería.

Según la profesora LÓPEZ TORRECILLAS esta adicción al teléfono móvil de los jóvenes, es fruto de los cambios sociales y tecnológicos producidos en la última década. La principal diferencia de este tipo de adicción con respecto al alcoholismo y la drogadicción es que el móvil no provoca efectos físicos aparentemente, sino sólo psicológicos. “Una persona móviladicta puede estar muy afectada psicológicamente, pero al no tener síntomas físicos su patología pasa inadvertida a los demás.” Los efectos psicológicos pueden llegar a ser graves llegando incluso a la depresión si se ven privados del uso del teléfono móvil durante algún periodo de tiempo. Para ellos, “Apagar el móvil les provoca ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño o insomnio, e incluso temblores y problemas digestivos”.»

Extraído de "ESTUDIO SOBRE LOS/AS JÓVENES Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN CASTILLA LA MANCHA", Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales, Dirección General de Consumo de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, 2009.


Autor: Asociación de Estudios Psicológicos y Sociales- Fecha: 2009-09-30

sábado, 17 de julio de 2010

¿Qué define tu vida?

Abierto por vacaciones


La fe no se toma vacaciones, ni siquiera en verano. En la playa y en la montaña, en el mar y en el campo, sigue siendo necesario acudir a misa, ir a confesarse, hablar con un sacerdote...

Cada año por estas fechas, millones de españoles dejan su residencia habitual y se van de vacaciones. Para poder seguir atendiéndoles pastoralmente, muchas parroquias se refuerzan con sacerdotes de fuera para facilitar el acceso a los sacramentos y organizan charlas, de modo que el retiro vacacional no se convierta en una retirada espiritual. Así, por ejemplo, los lugares más señalados para el turismo en la archidiócesis de Valencia se verán reforzados con la ayuda de cuarenta sacerdotes, procedentes sobre todo del interior de España, según informa la agencia de noticias de la Iglesia en Valencia, AVAN. «Cada diócesis lo hace de una manera -afirma don Francisco Galiana, Director del Departamento de Turismo en la Conferencia Episcopal Española-, pero todas acogen a la gente con el máximo cariño. A la habitual carta del obispo diocesano, se unen las parroquias informando de todos los actos de culto y actividades específicas que realizan estos meses. Para los turistas extranjeros, se celebra la misa en otros idiomas, incluso a veces en latín».

Un descanso necesario

Una de las parroquias que más turistas recibe en estos meses es la de San Nicolás, en la playa de Gandía. Para poder atenderlos a todos, recibe la ayuda de cuatro sacerdotes por cada quincena de junio a septiembre, procedentes sobre todo de Madrid y de Burgos. Don Vicente Soler, Vicario parroquial, afirma que, «en este tiempo, cuidamos mucho la Eucaristía y las confesiones, porque hay muchos visitantes que durante el año no se acercan a la confesión, y aquí aprovechan para hacerlo». En julio y agosto, la parroquia organiza un retiro cada jueves, así como exposición del Santísimo, seguida de Vísperas y Eucaristía; los martes y los miércoles también organizan charlas sobre diferentes aspectos, a cargo de los sacerdotes que están atendiendo la parroquia en ese momento. Todo ello se une a la atención pastoral en el despacho y en los teléfonos que ofrecen a los feligreses, así como a la atención a los enfermos que vienen con sus familias a pasar el verano.
Don Vicente es de la opinión de que las vacaciones, más que peligrosas para la fe, tienen muchas ventajas: «En este tiempo, el creyente puede encontrar tiempo para la familia y los amigos, y también disfrutar de su fe con tranquilidad y sosiego, porque tienen más tiempo. Si uno quiere, hay más tiempo para cuidar el cuerpo y el espíritu. Al final, el que no tiene fe o tiene una fe débil ni disfruta de la fe ni de las vacaciones».

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo