domingo, 1 de noviembre de 2026

Interactivo - Homilía | Solemnidad de Todos los Santos —Domingo

 


Capilla Argaray · Solemnidad de Todos los Santos

Las bienaventuranzas: ¿qué significa acertar en la vida?

Homilía | Solemnidad de Todos los Santos —Domingo

¿De quién querríamos recibir, al final de nuestra vida, la felicitación por haber acertado? En la solemnidad de Todos los Santos, Jesús nos invita a subir con él al monte para revisar aquello que solemos llamar éxito, bienestar y felicidad. Las bienaventuranzas (Mt 5,1-12a) no glorifican la miseria, la resignación o el sufrimiento, sino que revelan una manera nueva de vivir: compartir en lugar de acumular, afrontar el mal sin reproducir su violencia, dejarnos conmover por el dolor ajeno, buscar la justicia de Dios, practicar la misericordia y construir una paz que haga posible la dignidad de todos. Los santos son la prueba de que este camino puede recorrerse. Ellos escucharon a Cristo en el monte y después bajaron a la llanura de su propia historia para vivir como él. Quizá la santidad consista precisamente en eso: aprender a acertar con la vida aprendiendo a vivir como Jesús.

Solemnidad de Todos los Santos —Domingo

Mt 5, 1-12a —«subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos»

Homilía Breve de Todos los Santos | Mt 22, 34-40

 Todos queremos ser felices, pero no todos los caminos que prometen felicidad conducen realmente a ella. En la solemnidad de Todos los Santos, Jesús nos hace subir con él al monte para escuchar las bienaventuranzas (Mt 5,1-12a) y descubrir qué significa, a los ojos de Dios, haber acertado con la propia vida. Frente a una cultura que identifica fácilmente la felicidad con el éxito, el dinero, el reconocimiento o la comodidad, Cristo llama bienaventurados a quienes viven con un corazón pobre, buscan la justicia, practican la misericordia, trabajan por la paz y permanecen fieles incluso cuando hacerlo cuesta. Los santos no fueron personas a quienes todo les salió bien: fueron hombres y mujeres que, en medio de dificultades muy concretas, aprendieron a vivir según el Evangelio y descubrieron que merecía la pena seguir a Cristo. Por eso hoy no solo los admiramos: dejamos que nos enseñen qué camino conduce de verdad a una vida lograda. 

Homilía breve —Solemnidad de Todos los Santos —Domingo

Mt 5, 1-12a —«subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos»