Escucha aquí el episodio completo:
Esta homilía, disponible en el blog capillaargaray.blogspot.com, corresponde al Domingo XII del Tiempo Ordinario, Ciclo A, y se centra en el pasaje de Mateo 10, 26-33 bajo el mandato de Jesús: «No tengáis miedo a los hombres».A continuación, se resumen los puntos
clave de la reflexión:
La misión en un mundo herido: Jesús envía
a sus discípulos a curar un mundo "enfermo" por la corrupción, la
violencia y la injusticia. Para esta tarea, pide despojarse de las seguridades
humanas (dinero, poder, armas) y confiar únicamente en la fuerza del Evangelio,
que no se impone por la fuerza, sino que ilumina el corazón.
El miedo como parte del camino: El autor
destaca que seguir a Cristo "desinstala" y que sentir miedo es normal
cuando se entiende la magnitud de la propuesta. Sin embargo, el miedo no puede
tener la última palabra; si nos vence, seremos admiradores de Jesús, pero
difícilmente sus discípulos.
Tipos de miedos que enfrentar:
Miedo interior: Nace de descubrir nuestra
propia fragilidad y sentir que no estamos a la altura de la misión.
Miedo al rechazo: El temor a ser burlados
o marginados por mostrar nuestra identidad cristiana en un entorno que piensa
distinto.
Miedo a la pérdida: El temor a que las
decisiones tomadas por coherencia evangélica afecten nuestra seguridad
económica o proyectos familiares.
La respuesta de Jesús: Frente al temor, la
homilía ofrece tres consuelos:
La verdad prevalecerá: Al final, cuando
caiga el decorado de este mundo, se verá que elegir el amor no fue una pérdida.
Nada esencial se pierde: Los hombres
pueden herir el cuerpo o la fama, pero nadie puede arrebatar la vida divina ni
nuestra identidad de discípulos.
La providencia del Padre: Usando las
imágenes de los gorriones y los cabellos contados, Jesús asegura que Dios cuida
hasta de lo más pequeño. La fe no elimina los problemas, pero da la fuerza y la
paz necesarias para afrontarlos.
La llamada a la coherencia: Ser cristiano
no es solo llevar un nombre, sino reflejar a Cristo con la vida. Jesús
reconocerá ante el Padre a aquellos que no han tenido miedo de ser coherentes
con el Evangelio, incluso cuando esto suponga quedar en minoría o incomodar a
los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario