viernes, 31 de julio de 2026

Homilía breve del Domingo XVIII del Tiempo Ordinario, Ciclo A – Mt 14, 13-21

 Homilía Breve del Domingo XVIII del Tiempo Ordinario,

Ciclo A – Mt 14, 13-21

«Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces».

miércoles, 22 de julio de 2026

Enseñar al que no sabe es una obra de misericordia.

 

Homilía del funeral del señor Crisanto

 

Homilía de una gran mujer

 

Homilía de la Boda de Daniel y Marta

 

Homilía del funeral de Faustino

 

Funeral de Graci

 

Homilía del funeral de sor Benita de las Nieves Retortillo Moro

 

lunes, 20 de julio de 2026

Capítulo 4ºA -Amar sin perderse; Madurez, Noviazgo y Vida Compartida en tiempos líquidos

 ¿Estamos tomando nuestras decisiones sobre el amor con libertad o pensamos, deseamos y elegimos mucho más condicionados de lo que creemos? El noviazgo de los jóvenes de hoy se desarrolla entre dificultades muy reales: precariedad laboral, problemas para acceder a una vivienda, heridas afectivas, presión social, redes sociales, algoritmos y una cultura que presenta el compromiso estable como una pérdida de libertad. En este capítulo de Amar sin perderse abordamos por qué aprender a pensar, formar un criterio propio y comprender la realidad resulta indispensable para construir una relación de pareja madura. Porque amar bien no significa ignorar las dificultades ni dejarse arrastrar por ellas, sino aprender a discernir juntos qué merece verdaderamente orientar la propia vida.

Amar sin perderse

Madurez, noviazgo y vida compartida en tiempos líquidos

Capítulo 4ºA

Cuando todo está en borrador:

Aprender a pensar en un mundo inestable

miércoles, 15 de julio de 2026

Capítulo 3ºB -Amar sin perderse; Madurez, Noviazgo y Vida Compartida en tiempos líquidos

 ¿Cómo se aprende a amar cuando la voluntad es débil, aparecen heridas, miedos o tentaciones y no basta simplemente con proponerse cambiar? En esta entrega de Amar sin perderse descubrimos cómo la gracia de Dios puede sanar y fortalecer la libertad sin sustituir nuestra responsabilidad. El noviazgo se convierte así en una verdadera escuela para aprender a pedir perdón, afrontar el miedo al compromiso, vivir la castidad, cuidar los límites, ordenar los deseos y dejarse acompañar por la comunidad cristiana. Porque una relación madura no se construye evitando toda caída, sino aprendiendo a levantarse, elegir nuevamente el bien y dejar que Dios sostenga una libertad capaz de amar de manera concreta y fiel.

Amar sin perderse

Madurez, noviazgo y vida compartida en tiempos líquidos

Capítulo 3ºB

Cuando Dios despierta la libertad:

voluntad, gracia y amor concreto

domingo, 12 de julio de 2026

Capítulo 3ºA -Amar sin perderse; Madurez, Noviazgo y Vida Compartida en tiempos líquidos

 ¿Puede sostenerse una relación solamente con sentimientos y buenas intenciones? Amar también exige aprender a elegir el bien cuando no apetece, dominar los impulsos, cumplir la palabra dada y educar una libertad capaz de perseverar. En este capítulo de Amar sin perderse descubrimos por qué la voluntad, los hábitos y la disciplina son fundamentales para la madurez personal, el noviazgo y una futura vida matrimonial. A través de situaciones muy cotidianas —el móvil, las conversaciones aplazadas, los enfados, las pequeñas promesas o la oración— veremos cómo la verdadera libertad no consiste en hacer siempre lo que sentimos, sino en llegar a ser capaces de elegir aquello que nos permite amar mejor.

Amar sin perderse

Madurez, noviazgo y vida compartida en tiempos líquidos

Capítulo 3ºA

La voluntad:

Aprender a elegir el bien cuando no apetece

lunes, 6 de julio de 2026

Capítulo 2ºB -Amar sin perderse; Madurez, Noviazgo y Vida Compartida en tiempos líquidos

 ¿Basta con conocerse psicológicamente para aprender a amar bien? Comprender nuestras heridas, miedos y dependencias es necesario, pero la vida cristiana abre una dimensión todavía más profunda: también necesitamos reconocer el pecado, dejarnos transformar por la gracia, aprender a rezar y descubrir nuestra vocación. En esta segunda parte de Amar sin perderse abordamos cómo la fe puede ayudar a madurar afectivamente durante el noviazgo, discernir el matrimonio y vivir después la convivencia cotidiana con mayor libertad, verdad y capacidad de perdón. Porque el matrimonio cristiano no une a dos personas perfectas, sino a dos personas llamadas a seguir creciendo, convirtiéndose y aprendiendo a amar juntas.

Amar sin perderse

Madurez, noviazgo y vida compartida en tiempos líquidos

Capítulo 2ºB

Cuando Dios afina la orquesta:

pecado, gracia, oración y vocación

Capítulo 2ºA -Amar sin perderse; Madurez, Noviazgo y Vida Compartida en tiempos líquidos

 ¿Qué significa ser una persona madura dentro de una relación de pareja? Cumplir años no garantiza haber aprendido a gobernar los propios miedos, heridas, emociones, deseos o inseguridades. En este capítulo de Amar sin perderse descubrimos cómo influyen en el noviazgo la dependencia emocional, la autoestima, el miedo al compromiso, las heridas del pasado y la dificultad para tolerar la frustración. Madurar afectivamente no consiste en dejar de sentir, sino en aprender a comprender lo que sucede dentro de nosotros y elegir cómo responder. Desde una mirada humana y cristiana, este recorrido muestra por qué aprender a gobernarse a uno mismo es indispensable para poder amar al otro con libertad.

Amar sin perderse

Madurez, noviazgo y vida compartida en tiempos líquidos

Capítulo 2ºA

Madurar no es cumplir años:

la orquesta interior

viernes, 3 de julio de 2026

Homilía del Domingo XIV del Tiempo Ordinario, Ciclo A - Mt 11, 25-30 «Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

 

(Interactivo) Una Caro, Elogio de la monogamia-Nota doctrinal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe

 


Nota doctrinal · Dicasterio para la Doctrina de la Fe

Una caro: elogio de la monogamia