jueves, 25 de junio de 2026

Capítulo 1º -Amar sin perderse; Madurez, Noviazgo y Vida Compartida en tiempos líquidos

 ¿Es posible aprender a amar bien en una sociedad que nos empuja a vivir deprisa, compararnos continuamente y dejar siempre una puerta abierta por si aparece algo mejor? Este primer capítulo de Amar sin perderse aborda la madurez personal y afectiva que necesitan los jóvenes, los novios y quienes comienzan su vida matrimonial. Antes de construir una relación de pareja estable es necesario aprender a conocerse, educar la libertad, cultivar la interioridad, formar criterio y descubrir qué lugar ocupa Dios en la propia vida. Porque un noviazgo maduro y un matrimonio sólido no comienzan el día de la boda: empiezan mucho antes, cuando una persona aprende quién es, hacia dónde quiere caminar y qué clase de amor será capaz de ofrecer.

Amar sin perderse

Madurez, noviazgo y vida compartida en tiempos líquidos

sábado, 20 de junio de 2026

Carta Encíclica MAGNIFICA HUMANITAS del Papa León XIV; modo interactivo

Imagen de presentación del recurso sobre la dignidad humana y la inteligencia artificial
Magnifica Humanitas · Interactivo integral · Toda la Encíclica

(Interactivo) Resumen de la Encíclica Magnifica Humanitas -Conclusión (Parte 7 de 7)

 


Magnifica Humanitas · Parte 7 de 7 · Conclusión

(Interactivo) Resumen de la Encíclica Magnifica Humanitas -Capítulo 3º (Parte 4 de 7)

(Interactivo) Resumen de la Encíclica Magnifica Humanitas -Capítulo 2º (Parte 3 de 7)

 


Magnifica Humanitas · Parte 3 de 7

viernes, 19 de junio de 2026

(Interactivo) Resumen de la Encíclica Magnifica Humanitas -Introducción (Parte 1 de 7)

 


Magnifica Humanitas · Parte 1 de 7 · Introducción

Resumen de la Encíclica Magnifica Humanitas -Conclusión (Parte 7 de 7)

 

CARTA ENCÍCLICA
MAGNIFICA HUMANITAS
DEL SANTO PADRE
LEÓN XIV
SOBRE LA CUSTODIA DE LA PERSONA HUMANA
EN EL TIEMPO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

___Resumen (Parte 7 de 7)________________________

Audio en Inglés de la homilía del domingo XII del tiempo ordinario, ciclo a

 

Escucha aquí el episodio completo:

English Summary

This summary reflects the analysis of the homily for Sunday XII in Ordinary Time (Year A), as discussed in the audio and hosted on the blog capillaargaray.blogspot.com.

·         The Trap of Armor: The discussion begins by deconstructing the "armor" we build—wealth, reputation, and control—which creates an illusion of safety but ultimately isolates us and limits our movement.

·         A Mission of Vulnerability: Disciples are sent into a "sick world" to heal it, operating like an ER team rather than tour guides. They are stripped of traditional defenses (money, weapons, status) to rely solely on the transformative power of the Gospel's truth.

·         Fear as a Metric of Progress: The audio emphasizes that following Christ starts where fear appears. If one does not feel a "knot in the stomach," they likely haven't grasped the radical nature of the calling.

·         Navigating the Layers of Fear:

o    Internal Fear: The struggle with one’s own fragility and the reluctance to let go of selfish logic.

o    External Darkness: The fear of being misunderstood or labeled by a hostile culture. The "physics of light" analogy shows that darkness has no power to extinguish a single candle.

o    The Price of Coherence: Friction with society is a signal that one's light is actually on. The text provides case studies of standing firm against social and media pressure.

·         The Greatest Danger and Divine Confidence: The real threat is not external "cancel culture" but the internal whisper of compromise that leads to a wasted life, metaphorically described as "Gehenna". The remedy is an "architecture of absolute confidence," knowing that the Father who numbers every hair and watches every sparrow holds the disciple's life.

Final Verdict: True courage is defined not by the absence of fear, but by the decision to step forward despite it, anchored in the belief that we are never truly alone

Audio en español de la homilía del domingo XII del Tiempo Ordinario, ciclo a

Escucha aquí el episodio completo:

Esta homilía, disponible en el blog capillaargaray.blogspot.com, corresponde al Domingo XII del Tiempo Ordinario, Ciclo A, y se centra en el pasaje de Mateo 10, 26-33 bajo el mandato de Jesús: «No tengáis miedo a los hombres».

A continuación, se resumen los puntos clave de la reflexión:

 

La misión en un mundo herido: Jesús envía a sus discípulos a curar un mundo "enfermo" por la corrupción, la violencia y la injusticia. Para esta tarea, pide despojarse de las seguridades humanas (dinero, poder, armas) y confiar únicamente en la fuerza del Evangelio, que no se impone por la fuerza, sino que ilumina el corazón.

El miedo como parte del camino: El autor destaca que seguir a Cristo "desinstala" y que sentir miedo es normal cuando se entiende la magnitud de la propuesta. Sin embargo, el miedo no puede tener la última palabra; si nos vence, seremos admiradores de Jesús, pero difícilmente sus discípulos.

Tipos de miedos que enfrentar:

Miedo interior: Nace de descubrir nuestra propia fragilidad y sentir que no estamos a la altura de la misión.

Miedo al rechazo: El temor a ser burlados o marginados por mostrar nuestra identidad cristiana en un entorno que piensa distinto.

Miedo a la pérdida: El temor a que las decisiones tomadas por coherencia evangélica afecten nuestra seguridad económica o proyectos familiares.

La respuesta de Jesús: Frente al temor, la homilía ofrece tres consuelos:

La verdad prevalecerá: Al final, cuando caiga el decorado de este mundo, se verá que elegir el amor no fue una pérdida.

Nada esencial se pierde: Los hombres pueden herir el cuerpo o la fama, pero nadie puede arrebatar la vida divina ni nuestra identidad de discípulos.

La providencia del Padre: Usando las imágenes de los gorriones y los cabellos contados, Jesús asegura que Dios cuida hasta de lo más pequeño. La fe no elimina los problemas, pero da la fuerza y la paz necesarias para afrontarlos.

La llamada a la coherencia: Ser cristiano no es solo llevar un nombre, sino reflejar a Cristo con la vida. Jesús reconocerá ante el Padre a aquellos que no han tenido miedo de ser coherentes con el Evangelio, incluso cuando esto suponga quedar en minoría o incomodar a los demás.